Mis saludos a la comunidad Steemit especialmente a los amigos
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Con sumo placer participo del concurso organizado por , porque me hizo tomar conciencia y valorar mi espacio de trabajo. Gracias por la propuesta.
Después de recordar tantos lugares para el disfrute dentro de la ciudad de Cumaná, buscando algún lugar más predilecto que otro, descubro, que el favorito es mi taller, donde tengo 30 años. Es un rectángulo distribuido en tres áreas bien definidas, donde resuelvo mis inclinaciones profesionales. Todo el mobiliario es de gran valor para mí, a lo largo de estos años lo hemos diseñado y construido acorde al lugar, para que yo tenga un mejor desempeño.
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Fotografía: Antolina Martell. Tomada del celular 3.0 mega pixel. Cumaná. 2018.
Frente a mi mesa de dibujo, diseño, realizo mis pinturas y estampas. Me acompañan en este lugar La Virgen del Valle, herencia de mi bisabuela, un palo de lluvia de la etnia Makiritare, mi caja con pintura de madera de Flandes y los tazones de madera tallados por el artesano Simeón Brito de Rio Caribe, donde coloco los pinceles. En plena acción, la música que mejor se me da, para guiar mi mano cuando pinto personajes, son el rock y el jazz; sin embargo, las delicadas nubes prefieren a Mozart.
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Fotografía: Antolina Martell. Tomada del celular 3.0 mega pixel. Cumaná. 2018.
Mi mesa de trabajo es para corte y construcción de diseño, encuadernaciones o restauración de libros. Me acompañan, además de mis herramientas y materiales, una foto de un diablo del Callao, regalo de Alexis Pérez Luna y, un gallo en madera de cremón tallado por Harry Zapata, escultor de la Peña, vía Carúpano. En estos momentos la música suele ser bailable, preferiblemente latina.
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Fotografía: Antolina Martell. Tomada del celular 3.0 mega pixel. Cumaná. 2018.
El diseño y transcripción de los textos los realizo en la computadora. Me reconforta levantar la vista y ver una foto de mi hija y nieto, ella dándole un gran beso con la mayor ternura que una madre pueda darle a su hijo. Una chocolatera andina de cobre del siglo XIX armoniza desde su silencio con la música clásica que escucho para fortalecer mis ideas. Frente a la pantalla, sucede lo más importante que me ha pasado últimamente: comunicarme con ustedes que hacen de éste, un mundo mejor.