# CASO NUMERO UNO
Aquel día las personas que asistirían a la boda estaban muy apuradas dejando todo listo para cuando saliera la novia. Unos segundos más tarde, la madre lloraba desconsolada en un sillón, mientras veía a su yerno tratando de calmar a todos los invitados que se detuvieron luego de que unos minutos atrás la novia saliera corriendo de la iglesia sin antes haber gritado - ¡No me caso!- El novio no pudo hacer nada al respecto puesto que en su cabeza solo imaginaba que debía de ser un señal del destino que su suegra le hubiera tomado una foto a su hija antes de salir al altar, y la hubiera publicado en su historial de instagram donde la vieron todos los invitados incluyendo a el novio, y al enterarse la novia de tal suceso saliera furiosa de la iglesia, dejando a todos enojados, una madre desconsolada y a un novio feliz por haberse quitado la soga del cuello.
“El novio, no puede ver a su prometida con el vestido de novia antes de la ceremonia, ya que esto trae mala suerte"