Desde donde estaba podía ver el portal de la Universidad donde se inscribía el nombre “Non plus ultra”, es su primer día de clases, su padre le había suscrito en la carrera de derecho, era conditio sine qua non para continuar pagando sus estudios. Víctor quería estudiar idiomas, su progenitor se opuso alegando que su abuelo, su padre y él eran abogados no iba ser diferente su caso.
Víctor Max padre habría sido doctor honoris causa de esa Universidad por tanto fue fácil conseguir el cambio de carrera. En la puerta de entrada un profesor les da la bienvenida y explica grosso modo a los nuevos ingresos el modus operandi de la facultad, entregando un manual explicativo y un fac simile de la Ley de Universidades, los conduce hacia un auditórium y con el quorum necesario comienza sus palabras, les dice: Bienvenidos a su alma mater soy profesor jubilado de esta casa trabajo ad honorem, no seré su maestro de clases, me convertiré en su guía espiritual cada mañana los recibiré con esta frase: carpe diem y los despediré con: deo volente.
El reciente estudiante universitario se encuentra sentado en la primera fila, pensando en el vía crucis que será su vida de ahora en adelante, exprofeso se ríe a carcajadas -yo quería estudiar idiomas jajaja - lo conseguiré seré cum laude de una lengua muerta ¡beati pauperes spiritu!