La Iruela es un pequeño, pero precioso pueblito andaluz de no más de 500 habitantes. Sus casas están como escalando la ladera de la Sierra de Cazorla hasta alcanzar la cima de un enorme peñasco de cerca de 100 metros de altura.
Desde una de sus calles se accede a la entrada del castillo que se ubica encima de esa peña. Las vistas desde la torre de homenaje del castillo son espectaculares ya que la peña y el castillo se elevan sobre un mar de ondulados olivares hasta donde se pierde la vista.
Los acuarelistas, una vez que hubimos llegado al pueblo, nos dispusimos a buscar un lugar adecuado para pintar, un lugar donde además de tener un buen encuadre, fuera lo más cómodo posible y… a la sombra. Yo consegui un buen lugar y pude pintar esta acuarela.
También me gané un curioso admirador que permaneció a mi vera preguntando hasta que terminé el cuadro.
Una vez terminado el periodo de pintura nos reunimos en El Parador desde donde se divisaba el peñasco con el castillo ynos hicimos una fotografía de grupo para recordar el encuentro de otoño de los acuarelistas de Andalucia e invitados.!