Debido al confinamiento por el coronavirus, ya van cerca de dos meses que no me he podido pasar por mi estudio de pintura. Aunque siempre tengo algunos materiales en casa, y he podido pintar algunas sencillas acuarelas de pequeño tamaño, este tiempo lo estoy dedicando a practicar con el programa de pintura digital Rebelle.
Se trata de un programa muy potente que imita la pintura natural. En el caso de la acuarela, que es la técnica que más uso, los resultados son impresionantes. Controlas la cantidad de agua y pigmento, la humedad del propio papel, su textura y capacidad de absorción, la inclinación de la mesa, para jugar con los goteos, la mezcla de los colores y los rebordes de pigmento que dejan las gotas al secarse... Más adelante, cuando tenga más dominio, escribiré alguna entrada más específica sobre el programa. De momento, comparto un par de trabajos que he estado realizando a modo de prueba.
Arriba, Bosque azul, y abajo, Armonía cálida