Hace unos días salí con un amigo muy atractivo, y cuando digo atractivo creo que me quedo corta ante semejante criatura tan hermosa. (ja, ja, ja) ¡Ok no! No era una cita, solo fuimos a comprar unos zapatos. El punto es que gracias a esa salida pude darme cuenta que ser atractivo no es muy bueno como todos piensan. ¿Por qué digo esto? Por el simple hecho de ser testigo de acoso, ¡la víctima! mi pobre y precioso amigo.
Desde que dejamos la casa nada fue normal, podía sentir las miradas encima, me aterraba. No sé si lo confesé antes, pero me cuesta mantener contacto visual con las personas y evitó en lo posible ver a los ojos, digamos que me asusta observar el alma de otros
En fin, todo el trayecto fue muy raro en especial el momento donde una niña quizá de 7 años le grita: ¡Papasito todo eso es tuyo! ¡Por todos los santos! Yo a esa edad pensaba en unicornios azules (ja, ja, ja, ja). Definitivamente Juan mi amigo; era capaz de parar el tráfico de la ciudad.
Al llegar a la tienda las vendedoras y un chico gay se mataban entre ellos por atender a Juan, la cajera que tomaba refresco se acerca lentamente con una cara de violadora y dice::
― ¡Holaaa! ¿Deseas algo más? ¡No se un refresco, hay calor! Creo que los aires no funcionan estoy tan acalorada ¿tú no?
Obvio que el muchacho fatigado dijo no. Y guardó silencio, solo hablaba para pedir que le mostraran algún zapato. Yo estaba sentada disimulando que no me daba cuenta que él estaba obstinado con tantas atenciones, simplemente me dediqué a ver y analizar. Era increíble el alboroto que había en el lugar solo por su presencia.
¡De pronto! se decide por un calzado y:
―¿Cuanto calzas mi amor? ¡Para que te lo pruebes! ¡Debe quedarte muy lindo! ¡tienes excelente gusto! ―preguntan y dicen dos vendedoras
Hubo un silencio lleno de suspenso, todas esperaban el numero, creo que fueron los segundos más largos de sus vidas (ja, ja, ja)
Él frunce el ceño, se sienta a mi lado y me dice al oído: observa la actitud de todos cuando lo diga.
― ¡Calzo 42! ―replica él muy sereno.
¡La locura! La palabra DIOS, Retumbó por todo el centro comercial, las risas de picardía de todos daban miedo, xD yo estaba estupefacta ante semejante alboroto que ocasionó el número 42 (ja, ja, ja, ja).
¡Hora de pagar!
Ya en la caja tuvimos que esperar que el malayo punto reaccionara, y la cajera sexual junto a 3 vendedoras calientes luchaban por obtener el numero celular; era un duelo a muerte (ja, ja, ja, ja)
Juan a pesar del fastidio que tenía, supo manejar la situación y les dijo: que si le obsequiaban los zapatos podría hasta dejar su dirección, ¡qué horror! Creo que pensaron en no cobrar y que los zapatos salieran de su sueldo, porque todas se miraron seriamente.
― ¡Mentira señoritas! No tengo teléfono y soy casado. ―Exclama el de golpe.
Esto originó frases como: ¡casado, pero no capado! Tranquilo no soy celosa y puedo compartir (ja, ja, ja) ¡ay mi madre! Yo que tengo una imaginación loca pensé lo siguiente: ¿qué hago si comienzan a violarlo? Opción 1 salgo a pedir ayuda, opción 2 me quedo y ayudó a violarlo (ja, ja, ja) si lo sé, es un chiste muy sádico. xD
Ya después de salir de la zapatería que parecía prostíbulo, decidimos pasar un día agradable, teníamos tiempo sin hacerlo y nos sentamos en una plaza; lo noté molesto:
―¿Qué te pasa? ―le pregunto con curiosidad.
―¡Quisiera ser feo! Enserio estoy cansado de tanto acoso, no sólo de las mujeres los hombres también, los esposos de mis amigas se me han insinuado con la esperanza que resbale o salte la talanquera, me gustaría que todo fuera normal. ― exclama Juan soltando un largo suspiro.
Yo estaba asombrada, pues jamas pensé escuchar eso de boca de un hombre; que se sintiera así de incomodo, renegar por ser tan deseado, esto es el Apocalipsis.
― Es raro ver un chico enojado porque las mujeres lo deseen Juan, esto es nuevo para mí; muchos amarían estar en tu lugar ¿enserio te molesta? ―expreso y preguntó al mismo tiempo.
― Pues si, me gustaría ser yo el que ataque a las mujeres, salir y que todo sea normal, todo lo fácil aburre, escuchar y vivir siempre lo mismo es tonto, me molesta que personas del mismo sexo me falten el respeto, quiero pedirle ayuda a alguien sin ponerlo nervioso, no me gusta que las señoras me den nalgadas. ¡Deseo ser feo! ―replica él cansado de su belleza.
Ese día comprendí que si hay hombres víctimas de las malvadas mujeres (ja, ja, ja, ja)
¡Wtf!
Juan desea ser feo, pero mi otro amigo que es más feo que un carro por debajo, que lucha inalcanzablemente por levantarse a cualquier chica, desea ser bonito. ¡Entonces! ¿Como hace Dios para entendernos?
Rayos somos tan extraños, nada conforme con lo que tenemos, ejemplo: si tenemos el cabello ondulado, nosotros como buenos obstinado lo queremos liso como aquel, así que vamos y usamos miles de químicos para lograrlo, mientras que aquel está pensando tenerlo ondulado porque el liso le parece molesto. Ven, siempre hay un pero en cuanto a nuestra apariencia no aprendemos que antes de vernos bellos o feos, debemos tener en cuenta lo inteligentes que somos para querernos y manejar cualquier situación que nos afecte sin ahogamos en media cuchara de agua.
Definitivamente debimos ser escuchados antes de nacer, algo así como:
― Are mañana naces ¿cómo quieres verte físicamente? ¿Traes tus exigencias? ― Pregunta el encargado
― Si, quiero ser alta, rubia muy sensual ojos azules. ― yo xD (ja, ja, ja)
Ya para despedirme les digo esto ¡No importa lo de afuera! Lo que importa es lo de adentro; como tus riñones. 😂 Saludos amigo lector.