Abuelos, padres, madres, hijos
salen abrazando una bandera,
con el propósito de recobrar el
derecho a ser libres.
Con determinación, siguen
un pensamiento que expresan
caminando sobre el asfalto que
hierve kilometros de esperanza.
consumido las vías, todo tiene
un limite. Protestan pacíficamente,
exigen calidad de vida, porque
el hambre reclama en sus tripas.
Millones de voces desbastada
por la emoción y la arrechera,
entonan la misma melodía,
haciendo eco en los oídos
de la altivez y el egoísmo.
¡Esto se ha vuelto peligroso!
Despierta una situacion hostil
entre hermanos, un juego sangriento
que nadie esta dispuestos
a perder.
dialogar, pero solo obtiene un empujón del personaje
que se hace llamar autoridad, es evidente hay
un caos comunicativo, no retrocederán; sin importar
las consecuencias continuarán.
Entonces, aquel muchacho de 17 años,
hace danzar su bandera de
derecha a izquierda, de izquierda
a derecha, mostrando firmeza y
coraje por lo que cree.
Su acción inquieta a todos y un
chasquido ordena disparar una
bomba lacrimógena; que da justo
en el pecho de aquel chico,
desplomándose frente a miles de
pupilas que se encienden como llama,
desencadenando un infierno.
a perder valor, en esta batalla
detonaciones y gritos, forman un cántico
de caos con muerte.
Enseguida aparece una gota de
sangre que salpica de la cabeza
de una inocente, abriendo una
enorme brecha en la cordura
de las personas, originando una
lucha épica entre los hijos de Dios.
Las balas y piedras predican La Paz.