Chamo esta vaina antes uno la comía hasta de merienda y te levantaba el animo en cualquier momento. Pero ahora se volvió un LUJO gracias a estos malditos narcotraficantes y su puta revolución. Te obligan a hacer cola como borrego y a lamer botas para comprar como mucho 4 kilos.
Ese era mi desayuno obligado antes. Ahora es una rareza.