Deméter
Hizo servir un gran banquete. Al momento de llevar los dioses un bocado a la boca, este se convertía en gusanos. Y dijo:
-Esto sucederá hasta que halle al culpable de la destrucción del Jardín de Deméter.
Todos los dioses hicieron silencio, pues no querían enemistar con el gran Poseidón. Hasta que Atenea le dijo:
-Padre, el causante que la Tierra sufra es Poseidón. Hizo destruir el jardín favorito de la diosa para tener más espacio para sus hijos.
Se levantó Poseidón y quiso agredir a Atenea, pero Zeus le detuvo y habló:
-Poseidón, ararás el campo de Deméter, ese será tu castigo.
Le respondió Poseidón.
-¡Oh, gran Padre, Zeus! Haré lo que me pides, pero no le daré un río o mar.
Habiendo dicho esto Poseidón regresó a sus dominios.
Zeus pidió a Hermes que fuera en busca de Deméter.
El gran Zeus explicó lo sucedido y pidió a Deméter que volviera a poblar la tierra con sus bellezas.
Deméter al ver que no tendría mares cerca creo al cactus y le dijo:
-Crecerás dentro del estéril suelo y armonizarás con el mundo.