Este poema está inspirado en la trágica historia de amor de Inés de Castro y el Príncipe Pedro I de Portugal.
Quien conocerá el dolor del amor
Si nunca han visto la vida perdida
No hecha por la mano de Dios
En cambio por la maldad en venida
La avaricia resulta mayor
La ambición suele ser acogida
Separando en uno lo que es de dos
Declarando de ella la partida
Duerme en su dulce cama
Tendré que regresarla conmigo
Tengo que darle honor
Ya que no quiero que sufra castigo
Ven, que tu amado llama
Desempolva tu lindo vestido
Ya no existe más dolor
Cuando ya se quemó lo dolido
Regresa a tu nuevo descanso
Hecho tan cerca del mío
Porque algún día despertaré viéndote
Para besarte como ansío
A los que te hirieron abalanzo
Para quitarle lo que me dejaron vacío
Luego me quedaré sintiéndote
Y en que me amas a la distancia yo confío
Sabrán ellos que siempre la he amado
Sabrán ellos que siempre la amaré
Incluso luego de lo ocurrido
Por la muerte no la olvidaré
Con el corazón apuñalado
Vivir no creo que podré
No encuentro pecado parecido
Por eso la venganza buscaré
Busquen a los ilustres
Dediquen a ella los honores
Ya no duele el corte de navaja
Ni la traición causa dolores
Los victimarios que sufran
La venganza tiene varios sabores
El primero, quitar a la reina su mortaja
El segundo, hacerles pagar sus errores
Si quieres saber un poco más de La historia de Inés de Castro puedes consultar este video.
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