“Mi vida ha cambiado mucho” esas fueron las exactas palabras que me dijo un viejo amigo, que fue como un padre para mi hace varios años, al reencontrarme con el hace unos días.
Aunque ha pasado más de una semana desde que escuché esa frase, no ha pasado ni un momento de tranquilidad en el que no vuelva a sonar en mi mente.
(él no fue el de la frase, pero la fotografía está bonita)
Miren a su alrededor, los lugares que frecuentan, las personas que los acompañan en cada uno de esos lugares, todo es cuestión de coincidir, todo es temporal.
Es difícil cuando llega la hora de separarse de ese lugar especial y ese grupo de amigos que tanto aprecias, cuando llega la hora de crecer. Queda solo recordar que todos recorremos caminos diferentes en esta vida y para la realización personal a veces, solo a veces, es necesario tomar decisiones difíciles.
Si bien el alejarse de ciertos sitios y personas no significa el dejar de querer o perder el contacto completamente, nunca vuelve a ser igual; “el trabajo no me deja tiempo”, “tengo demasiada tarea”, “ese día no puedo”, ¡qué difícil es volver a coincidir!
Lo importante de estas situaciones es nunca olvidar los momentos de felicidad, esos recuerdos que, entre melancolías, nos alegran el alma.
Es necesario que empecemos a apreciar a esas personas especiales con las cuales coincidimos, no sabemos cuándo se acabarán los momentos de compartir y felicidad plena.
Este post está inspirado en aquellas personas que fueron un pilar fundamental para mi crecimiento, especialmente en aquellos que a pesar de la distancia siguen apoyándome en todo. Aunque no tenga mucho que ofrecerles, sepan que siempre podrán contar conmigo.
Aquí les dejo unas imágenes de mi experiencia en el Oratorio del Centro Juvenil Don Bosco, Boleíta.
Año 2010
Año 2011
Año 2012
Las próximas dos fotografías son de una de las caminatas hasta el Hotel Humboldt (Ávila Mágica)
Año 2013
En este paseo a la playa me di cuenta que, bronceada, si parezco hija de @Rosmy
Año 2014
No quise bombardearlos con tantas fotografías, pasaron muchas cosas en los casi 6 años que estuve ahí.
¡Gracias por leer!