¡Hola!
Este es un post un poco diferente, les contaré algo que presencié el día de ayer
(martes, 06 de febrero 2018. Caracas-Venezuela)
Eran aproximadamente las 2pm, me encontraba en un tren del Metro de Caracas con destino a Bellas Artes, me dirigía a mi escuela de ballet.
Todo estaba relativamente normal, cuando de pronto escuché unos gritos que alarmaron a todas las personas presentes del vagón, era un vendedor ambulante. No podría asegurarles si estaba o no bajo los efectos de alguna sustancia, tampoco sabría decirles si padece de algún problema psicológico o simplemente estaba molesto, muy molesto. También desconozco la razón por la que se originaron los gritos de forma tan abrupta.
Un par de segundos luego del pequeño susto logré observar qué era lo que realmente pasaba. Un hombre joven de aproximadamente unos 25-30 años de edad, con una cantidad generosa de protectores de pantalla para celulares en sus manos, pasó aproximadamente 3 minutos de viaje discutiendo a gritos consigo mismo.
Entre muchas de las cosas que repetía sin parar claramente recuerdo
"Estoy arrecho nojoda, por supuesto que estoy arrecho... si los subo a diez mil nadie me los compra, pero cinco mil no alcanza para nada...obviamente esto es robado, todo estoy es robado de un camión...voy a seguir pasando arrecheras"
Acto seguido, después de esa última frase, empezó a recorrer el vagón ofreciendo los protectores de pantalla, como si nada hubiese pasado.
Ahora, lo que acabo de relatar no es exactamente lo que me llevó a escribir este post, fue lo que pasó después lo que dejó en mi un amargo sabor; al menos tres personas, presentes en el vagón mientras él gritaba todo esto, le compraron productos.
Entonces me pregunté: después de escuchar las fuertes declaraciones del vendedor, que afirmó varias veces que la mercancía que vendía era robada ¿qué tenían en mente las personas que decidieron comprar lo que ofrecía?
¿Se esconderían tras de la excusa de necesidad? Un protector de pantalla no es un artículo de primera necesidad, así que no estuvieron obligados por su carencia a comprarlo, así que, ¿Por qué? ¿Por qué colaborar con un delincuente?
No es solo es un delincuente por robar los productos y por practicar la buhonería en el Metro, que está prohibido en teoría, sino que también es bastante descarado al admitirlo.
¿Acaso las personas no se dan cuenta que al colaborar con ese tipo de gente los alientan a repetir sus actos delictivos? ¿Nadie se da cuenta que están sumando a un problema mayor, que nos aqueja a todos?
Hay que reflexionar. Para mi la crisis social en Venezuela es aún más preocupante que la económica.
Todavía no logro comprender lo que observé, cada día veo algo que me llena de tristeza, desagrado, confusión, odio y un sin fin de sentimientos y pensamientos negativos.
Se me está haciendo imposible vivir feliz en esta sociedad decadente.
¡Gracias por leer! Sus votos y comentarios serán debidamente apreciados y retribuidos.