El destino de mi país,
Está en manos de corazones
Que no sienten.
De mentes cerradas
Que no aceptan realidades.
De gente que calla
A los que quieren hablar.
De justicia que construye barreras.
Para no dejar pasar
A nuestros jinetes,
Que cabalgan; por nuestra libertad…
Venezolanos, de corazones ardientes,
De ideales que marcan sus mentes,
Jóvenes que luchan
Por las raíces de su gente.
Dónde está la justicia?
…Nuestros jóvenes mueren
Caen por no doblegar.
Hay llamas que no se apagan,
Ni cuando caen sus jinetes!!!
Despertad mi pueblo!
Alzad las manos!
Y mostrad la llama;
Como señal, de que nuestros jinetes caídos
Existen para siempre!!!
Y piden libertad,
Para poder descansar en paz.
Mi hogar, está en manos
De gente deseosa de poder que los ciega,
De gente que desangra mi tierra.
Mi patria amada;
Clama ¡LIBERTAD!