Dejo mi entrada para el interesante concurso organizado por . Para participar, lee las bases aquí.
Este cuento sí ha cambiado
Caperucita iba a llevar la comida a su abuelita enferma. Ella misma había organizado la miel, el pastel y las frutas con sumo cuidado dentro de la cesta. Era una niña muy ordenada y hacendosa.
La pequeña niña se encaminó hacia la habitación que compartía con Lolita para vestirse: se puso las medias blancas hasta las rodillas y los zapatos de gamuza negra; desguindó la blusita de encajes de la percha de madera y se abrochó delicadamente los siete botones; mientras caperucita cumplía con su ritual para vestirse, Lolita, tumbada en su desordenada cama y masticando chicle, la observaba con cara de fastidio.
Cuando Caperucita sacó la caperuza roja y la sacudió enérgicamente para ponérsela antes de salir, Lolita saltó de la cama con su minivestido de vuelos, se la arrebató y la lanzó a un lado, diciéndole:
- ¿Cómo se te ocurre salir a esta hora del día con tanta ropa?
- ¡Lolita, así se visten las niñas decentes!– respondió Caperucita- A mí me gusta vestirme así.
- Las niñas decentes no se divierten, ya te voy a cambiar para que salgas cómoda por si te encuentras a alguien en el camino- dijo Lolita con picardía.
Se acercó a la niña y le bajó las medias. Caperucita quedó inmóvil y dejó que Lolita le cambiara el vestido por un conjunto de pantalón corto y top negros, pero le pidió que la dejara llevar la caperuza roja para protegerse del sol o la lluvia.
Caperucita salió vestida al estilo de Lolita, con los labios pintados, su caperuza y la cesta; a mitad de camino se encontró al lobo y este, muy confundido al verla, exclamó:
-¡Este cuento sí ha cambiado!