Hambre en los ojos
del pobre que escudriña
en sus miserias una suerte
de esperanza irónica
Hambre
Hambre en los huesos
del anciano que sólo espera
el día de la mudanza
y ser parte del olvido
Hambre
Hambre en el corazón
de la mujer sufrida
por aquellas promesas
que se las llevó el viento
Hambre
Hambre en las oraciones
de quien perdió la fe
pues las piedras del río
suenan por alguna razón
Hambre
Hambre en los sueños
inmaculadas de un niño
que un día dejará todo
por ir detrás de ellos