TEMO
Temo al riachuelo tranquilo que trae piedras en su sonada
Temo a la luz del día, pues, la sombra de la noche no tardará
Temo al silencio sórdido porque no durará para siempre
Temo a la sonrisa forzada que se alimenta de hipocresía
Temo a las promesas francas porque detrás hay mil mentiras
Temo a los favores voluntarios pues pronto vendrán a cobrarlos
Temo a los corazones maquillados que no saben amar