@Juanmallorca43 planteaba esta cuestión en uno de mis posts anteriores. Dice así:
" , estoy leyendo los antiguos post y veo que entiendes de filología creo, yo soy mallorquín, qué opinas del dialecto catalán que desciende del lemosín o del Doc?? Crees que como lengua milenaria que dicen que son tienen derecho de imponer su dialecto de Barcelona sobre las lenguas valencianas , mallorquina o aragonesa??".
Como es un tema muy amplio, voy a desarrollar las dos preguntas en artículos separados. Hoy me centraré en explicar a grandes rasgos de dónde desciende el catalán, y más adelante retomaré el tema de la centralidad en Barcelona.
El latín, ¿una lengua común?
Tradicionalmente se ha dicho que todas las lenguas románicas (castellano, catalán, portugués, francés, italiano, etc.) derivan de una lengua comuna, del latín. Pero esto es una afirmación muy atrevida: teniendo en cuenta que en un territorio como el nuestro la lengua ya varía mucho de un sitio al otro, cuesta pensar que en todo este territorio tan amplio el pueblo pronunciara la lengua de la misma manera.
Lo más sensato no es hablar del latín como lengua común primitiva, sino de los "latines", en plural. Ya desde los inicios la lengua varía según la época, la zona geográfica y los hablantes. Por ejemplo en las zonas interiores de España predominaba la gente culta y rica que se dedicaba al comercio; en cambio, en Cataluña la mayoría de la población era militar, soldados que provenían de regiones lejanas. Es comprensible, pues, que el latín que hablaban unos y otros no era el mismo, y esto generó ya las primeras diferencias.
La reorganización de los dialectos
Estamos ante una España en la que el latín se mantiene en la escritura, pero a nivel hablado van apareciendo unas "microlenguas" para la comunicación del día a día: son diferentes dialectos o realidades habladas.
Se suele decir que una lengua (el latín) pasa a ser otra (en este caso el catalán) cuando hay una diferencia oral excesiva entre ambas. Sin embargo, creo más las teorías que explican el cambio en función de la percepción. Es decir, hoy en día, si nos fijamos, todos vemos diferencias entre lo que hablan los abuelos y los nietos; seguro que hay palabras o expresiones nuevas entre unas generaciones y otras, pero no se nos ocurriría decir que hablan lenguas distintas. Pues lo mismo ocurría en aquellos tiempos: es difícil establecer un momento de corte entre una lengua y otra. Parece más lógico pensar que fueron los hablantes quienes notaron un cambio tan grande como para considerar que ya no hablaban lo mismo.
Llegó un momento que el pueblo notó que no sabía pronunciar bien el latín escrito, porque lo que hablaba en su día a día no se parecía a éste. Y al revés: lo que ellos pronunciaban no tenían cómo escribirlo. Fue entonces cuando tomaron consciencia que se trataba de dos lenguas diferentes.
El caso catalán
La conciencia del catalán se sitúa entorno lo que se conoce como la "renovatio carolingia", en tiempos de Carlomagno. Se conocen algunos momentos determinantes para el paso del latín vulgar al catalán.
Las ordenes benedictinas. Los monasterios pasan a ser benedictinos en la zona conquistada por Carlomagno. Esto marca el tipo de cultura que habrá.
Además, Carlomagno implanta la escritura carolingia, en sustitución de la visigoda. Esto no ocurre en el resto del territorio español.
Hasta ahora la forma de hablar (del día a día) era muy distinta de la forma de escribir (en latín culto). Entonces se establece un vínculo actualizado entre la manera de hablar y la escritura. Se impulsa una gran reforma para fijar unas normas y un modelo de escritura.
Empieza un proceso de construcción de la lengua catalana embrionaria, en el cual predomina el núcleo oriental (Barcelona, Osona y Gerona) frente al resto del territorio. Pero como decíamos al inicio, este tema, que es muy amplio, lo desarrollaremos más adelante en un nuevo post.