Hay nombres que suelen usarse sólo en plural; me refiero a casos como las gafas y los pantalones. Pero como una cosa es la teoría y otra muy distinta es lo que decimos en realidad, vamos a ver las opciones que brinda la lengua.
Hay nombres, como gafas que se usan sólo en plural: habitualmente decimos gafas, y no gafa. Son los que se conocen como plurales inherentes o pluralia tántum, que se caracterizan porque en la lengua presentan sólo la forma en plural aunque designen un único objeto.
Entre estos hay de muchos tipos, de muchos ámbitos diferentes:
- De alimentos: callos, natillas...
- De manifestaciones de cortesía: modales, recuerdos...
- De lugares imprecisos: afueras, alrededores...
- De restos de poco tamaño: añicos, escombros...
- De partes del organismo: sesos, entrañas...
- De objetos inespecíficos: enseres, útiles...
- De designaciones para el matrimonio: nupcias, desposorios...
Y la lista podría continuar. Pero aquí quiero limitarme a un par de ámbitos en concreto:
- De objetos duales: calcetines, botas...
- De objetos dobles: gafas, pantalones...
Nombres de objetos duales
Los nombres duales son los que están formados por dos piezas u objetos independientes simétricos: calcetines, zapatos, botas, pendientes, zapatillas, sandalias, guantes, piernas, etc.
En este caso sí que, a mi modo de ver, hay una diferencia clara entre el singular y el plural. Y es que el singular se refiere sólo a una de las dos piezas (¿Me traes el zapato derecho?), mientras que el plural puede referirse al par (¿Me traes los zapatos nuevos?) o incluso a varios pares.
Nombres de objetos dobles
Si los objetos duales se refieren a pares que van en conjunto, los dobles son los que tienen dos partes simétricas en una sola pieza. En este apartado se recogen nombres como gafas, pantalones, alicates, pinzas, tijeras, prismáticos, pantis, vaqueros, leotardos, tenazas, etc.
Éstos pueden referirse a un solo objeto (Hoy voy a ponerme los pantalones negros con la camisa verde; Necesito unas gafas de sol) o a más de uno (¿Cuántos pantalones te has comprado?; Hay muchas gafas de calidad). Los hablantes nativos del español no suelen tener ningún problema para diferenciarlos y utilizarlos.
Las dudas, quizás, aparecen con el uso del singular: podemos decir que vamos a ponernos los pantalones negros o que vamos a ponernos el pantalón negro. Y también que necesitamos unas gafas de sol... ¿pero alguien diría que necesita una gafa de sol?
La normativa de la Real Academia Española acepta el uso tanto del singular como del plural de los nombres de objetos dobles: se considera correcto tanto gafas como de gafa. Entonces, lo que planteo hoy, más que una respuesta, es una pregunta: ¿por qué nos suena bien pantalón en singular pero preferimos gafas en plural? ¿Qué opináis?
En España, que es por donde me muevo, sólo se me ocurre que me pudiera decir que una gafa me queda muy bien un vendedor de la óptica, no nadie de la calle. Tendríamos que ver si se trata de una cuestión de costumbres o de preferencias según el territorio.