No es fácil enfrentar las situaciones que nos dan temor, pero si logramos encarar cada una de ellas, poco a poco podremos superarlas y convertiremos nuestro miedo en fuerza para vencer cualquier obstáculo.
Fuente
A todos en algún momento de nuestra vida nos da miedo enfrentar lo desconocido, como cuando comenzamos a trabajar por primera vez o hacemos algo que no estamos acostumbrados. Nos ponemos nerviosos o ansiosos, nos angustia el querer que las cosas salgan bien. Por lo que se nos dificulta el poder respirar, nos sentimos intranquilos, impacientes y con mucha inquietud.
Es tanto el miedo que sentimos a diversas situaciones que hasta se llegan a convertir en fobias. Por ejemplo, un perro que nos muerde cuando somos niños, ya de adultos seguimos sintiendo ese mismo temor al ver al animal acercársenos. Nos produce la misma sensación de nerviosismo o pavor de la primera ocasión.
Fuente
A veces hasta pueden tenerle miedo a este perritu...
Si alguna vez hemos sufrimos algún percance automovilístico, nos produce un sobresalto y una desesperación cuando volvemos a transitar por el lugar donde tuvimos el choque, a tal grado que preferimos evitar pasar por ese sitio para no sentir esa angustia que nos provoca el recordar ese incidente.
En algunas ocasiones hemos sentido un miedo desconocido a ciertos animales y no sabemos el porqué de ese sentimiento, resulta que ese temor lo hemos obtenido de nuestros padres. Pues cuando éramos niños, presenciábamos el pavor que sentían a esos animales.
Tal es el caso de un buen amigo, que no sabía el porqué de la fobia que le causan los gatos y los ratones. Hasta que recordó que en su niñez su madre siempre gritaba exageradamente cuando veía un ratón o un gato; “he ahí la posible causa de mis temores hacia esos animales” concluyó.
Fuente
Aprendemos muchas cosas sin saberlo
En ciertas situaciones en las que experimentamos el miedo se hacen presente algunas reacciones fisiológicas o emocionales en las que se nos acelera el ritmo cardiaco, sudamos abundantemente, se nos dificulta respirar, nos mareamos o sentimos una ansiedad y una necesidad intensa de salir corriendo de ese lugar.
Fuente
El miedo nos limita para poder realizar nuestros proyectos, ya que nos frena y no podemos llevar a cabo muchas actividades que tenemos planeadas. En ocasiones es tan limitante que nos hace quedarnos en casa para no ir a clases y presentar algún examen que creemos vamos a reprobar, o de visitar a familiares que viven en otro país por el miedo de subirnos a un avión.
La única manera en la que podemos hacerles frente a nuestros miedos es analizando todos los pensamientos negativos; ya que mientras más nocivos sean, más fuertes serán y no lograremos superarlos.
Debemos empezar por transformar “el yo no puedo, o no lo lograré” por “si puedo y soy capaz, solo necesito tiempo y práctica para lograrlo”. No podemos cambiar nuestros pensamientos negativos por positivos de la noche a la mañana, pero, si cada día pensamos positivamente, lograremos un cambio paulatino.
Fuente
Muchos de nuestros miedos están basados en falsos temores, creencias o pensamientos catastróficos, que solo nos llevan a bloquearnos de nuestra capacidad para enfrentar los riesgos que estos conlleven.
Debemos reconocer nuestros temores para saber cómo podemos enfrentarlos, dominar los pensamientos negativos nos hará cambiar la manera de ver el miedo que sentimos a ciertos animales o diversas situaciones.
Hay que distinguir algunos aspectos positivos que nos aporta el miedo para utilizarlos a nuestro favor, ya que el miedo agudiza nuestros sentidos, por lo que nos hará desempeñarnos de forma más eficiente.
Recuerden que si quieren ser recompensados con más votos por comentarios que hagan en nuestras publicaciones entren al ¡Emeeseesetraaaaaail! Aquí les dejamos el link para que estén enterados cómo funciona