Me ha parecido interesante ilustrar lo que nos ocurre a muchos después de que nos pregunten si realmente nos sabemos bien el abecedario en español: como ocurre en esta tira cómica de F. J. Olea, lo que hacemos es empezar a recitar el alfabeto de memoria... y nos reconfortamos al llegar al final sin dificultades. Sí, ¿no?
Pero lo más complicado no es (¡o no debería ser!) recordar que el abecedario está formado por veintinueve letras, sino pronunciar bien sus nombres, según las recomendaciones de la RAE.
En la sección de "Preguntas frecuentes" de la página web de la Real Academia Española encontramos un artículo llamado "Un solo nombre para cada letra", donde se incluye el gráfico siguiente. Fíjate bien:
¿Encuentras alguna diferencia entre estos nombres y los que decías mentalmente? Es muy posible que tu respuesta sea afirmativa, porque aunque éstos sean los nombres recomendados por la nueva ortografía, hay variantes que todavía están en uso.
LAS LETRAS "V", "B", "W", "I" Y "Y", CON VARIANTES CORRECTAS
La letra "v" puede denominarse tanto "uve", que es la forma recomendada, como "ve". La tradición de estos nombres varía sobre todo según la zona: en España es más habitual llamarla "uve", mientras que en Hispanoamérica es más corriente la forma "ve". Y para diferenciarla de la letra "be", que se pronuncia igual y puede dar pie a confusiones en la lengua hablada, en Hispanoamérica no es extraño añadir un adjetivo detrás, de modo que puede llamársela "ve chica", "ve chiquita", "ve baja", "ve corta" o "ve pequeña".
La letra "b" suele denominarse simplemente "be", aunque, como es natural, los hablantes que llaman "ve" (con o sin el adjetivo "chica", "baja", "corta", "pequeña"...), tienden a añadir un adjetivo detrás de la "be", como "be grande", "be alta", "be larga", etc., principalmente en el español de América.
Más concretamente, tengo entendido que en países como la Argentina, el Paraguay, Uruguay, Chile, Colombia, Venezuela, Guatemala, Cuba y la República Dominicana las denominaciones más habituales para este par de letras son "be corta" y "ve larga", respectivamente. Sin embargo, en la Argentina y en Venezuela además también las llaman "be pequeña" y "be grande". Y en países como México o en América central es más habitual llamarlas "ve chica", "ve chiquita" o "ve pequeña" y "be grande".
La letra "w" sigue esta misma línea. Si para la letra "v" se recomienda el nombre "uve", para la letra "w" se recomienda "uve doble". Aun así, también podemos encontrar variantes como "ve doble", "doble ve" o incluso "doble u", esta última seguramente por influencia del inglés.
La letra "y" se debería denominar "ye", según la recomendación de la RAE. Sin embargo, el Diccionario panhispánico de dudas, que se basa en la realidad lingüística de hoy en día, manifiesta que su nombre es "i griega" (más raro "ye").
La letra "i" se denomina simplemente "i". Pero quienes utilizan el nombre "i griega" para la "y" suelen llamar "i latina" a la "i", para diferenciarlas.
LAS LETRAS "R" Y "Z", CON VARIANTES INCORRECTAS
La Real Academia Española, junto con la Asociación de Academias de la Lengua Española, presentó una nueva edición de la Ortografía de la Lengua Española en 2010 en la cual se anunciaban algunas innovaciones respecto a la ortografía anterior. Una de estas innovaciones fue desechar algunas denominaciones de las letras.
La letra "r" podía denominarse "erre" o "ere", según si se empleara para referirse a la vibrante múltiple (rr) o a la vibrante simple (r), respectivamente. Pero ahora se desaconseja el uso de "ere" y de cualquier otro nombre, de forma que sólo se recomienda llamarla "erre" en cualquiera de los casos.
La letra "z" también tenía varias denominaciones: "ceta", "ceda" y "zeda", además de "zeta". Hoy en día solamente se recomienda llamarla "zeta", y ninguna denominación más.
¿Qué opinas de ello? ¿Crees que las denominaciones se ajustan al habla real o se quedan simplemente en recomendaciones?