
“Para ustedes el cine es un
Espectáculo.
Para mi es casi una concep-
ción del mundo.
El cine es un trasmisor de
Movimiento.
El cine es un renovador de
La Literatura.
El cine es un destructor de
La estética.
El cine es un sembrador de
Ideas”.
Maiakovski.
Manifestarse hacia cualquier actividad del arte es buscarse en sí mismo, es ante todo una búsqueda hacia la potencialidad creadora e imaginativa del hombre; es acercarse a lo irreal, no en lo superfluo del hecho, sino en la posibilidad de engendrar y desmitificar toda posibilidad codificadora con pretensiones de rigidez estatuaria. Este arte al cual me refiero, se le suele llamar, “el séptimo arte”; me refiero indudablemente al CINE, a ese hecho creador al cual hemos sido tan atraídos por la dimensión del pensamiento del hombre. Y no mejores palabras de profunda identificación para el cine como las expresadas por el Poeta Antonín Artaud “el cine implica una subversión total de los valores, un trastoque completo de la óptica de la perspectiva, de la lógica. Es más excitante que el fosforo, mas cautivante que el amor”.
El cine es el discurrir del pensamiento en movimiento; en acto, como si de pronto ante nuestros ojos, tuviéramos la imagen de Isadora Duncan “abatida como una mismísima paloma”, en representación de divinos fantasmas de catacumbas; capaces de conmover a los espectadores para el disfrute pleno de quien sienta frescura en aquellas imágenes producto de la concepción de un mundo lleno de maravillas y de imaginación.
Es en sí mismo una alegoría a lo plástico, a lo sensible, a lo poético, además es revolucionario, puesto que es creación y transgresión. Allí se nos brinda la posibilidad de refrescar el pensamiento, tan retraído últimamente por las diferentes expresiones ideológicas del poder.
Sin embargo, ocurre un elemento singular en el cine que viene a configurar la belleza y la expresión de un sueño dicotómico: la magia de expresar todo lo establecido y la magia de revertir lo real en irreal, la verdad en mentira, lo normal en patológico, y la representación gráfica de la gran imaginación que circunda el espacio etéreo del pensamiento humano.
La magia, el sueño, y la pasión por fotografiar el mundo perceptible de la imaginación han construido lo que se ha considerado hasta hoy, la gran maravilla visual.
Estimados Steemians, salgo de nuevo al ruedo, después de una ausencia involuntaria. Agradezco sus consideraciones para con mi post. Deseo, pues que todos se encuentren disponibles como siempre y pasen una semana de maravilla!
Esta fotografía(analógica) es de mi autoría, realizada en el extinto Cine arte 8 y 1/2 de la Ciudad de Cumaná, Edo. Sucre, Venezuela.