Soy TSU en prescolar porque me encantan los niños; definitivamente, esa es mi pasión. Sin embargo, nunca pude ejercer porque todos conocen la situación por la que atraviesa nuestra querida Venezuela, de manera que tuve que llamar a mi papá y decirle:
-Papi, necesito, deseo, anhelo y quiero trabajar en tu empresa.
-¿Cómo? ¡Pero si no trabajamos con niños!
Me dio risa la cosa, pero en el fondo sabía que no pasarían muchos días para lograr mi objetivo. A los pocos días me dijo:
-Vamos a comprar tus botas de seguridad.
Y zasss. Ya tenía mi cupo asegurado dentro de Soluciones Metalmecánicas C.A.
Les cuento que ha sido una odisea trabajar allí, aprendiendo el oficio de mi padre y mis hermanos y también el de mi abuelo, aunque trabajaba en la industria petrolera, es parte dela rama; la metalmecánica desde que tengo uso de razón, ha sido nuestra principal fuente de ingresos.
A raíz de todo lo que estamos viviendo, decidimos probar en otro país y actualmente estamos en Barranquilla, Colombia haciendo las gestiones y contactos necesarios para emprender en este hermoso país. No sabía que era algo complicado por cuestiones de permisos de trabajo, cursos de altura, entre algunas cosas más, pero mientras vamos avanzando en eso, he hallado trabajo en una escuela, donde por fin voy a ejercer aquello para lo que estudié.
Con las amistades venezolanas y también colombinas, hemos ido adaptándonos al cambio, sin dejar a un lado nuestro objetivo metalmecánico. No ha sido sencillo lograrlo, pero estamos en el camino correcto. Mi tío, hermano de mi papá, se fue a Chile y mi hermano mayor, esta en Tibú, un pueblo cerca de Cúcuta, Colombia y que estamos deseosos que se venga con nosotros cuando ya estemos más estables aquí.
Al ver como mi país es destruido cada día más (guerra económica, no lo sé; bloqueo del imperio, tampoco sé) por personas que sólo piensan en sus carteras, me lleno de tristeza y añoro aquellos años donde todo era mucho mejor, donde todos cabían sin ser un problema el color de la franela que usen, roja o blanca, y la abundancia de la comida y trabajo rebosaba.
Salí de mi país en busca de un futuro mejor, donde mi hija y toda mi familia, puedan gozar de lo que una vez gozábamos.
Salí de mi tierra en la búsqueda de un salario que alcance. Salí de mi terruño natal en la búsqueda de mejores oportunidades para emprender un negocio. Y hoy, gracias a los consejos de mi papá, comienzo una nueva etapa emprendiendo en esta plataforma, con la cual tengo muchas espectativas y sueños por cumplir.
Mientras confío en que las cosas en mi país se solucionen para regresar, voy evolucionando, properando y mejorando mi calidad de vida y de la familia que he dejado atrás por los momentos.
Y bueno, sólo deseo poder interactuar y tener una red de amigos en todos lados, dejando dicho que, donde nos encontremos, podamos ser como na familia, pues todos pertenecemos al mismo mundo que habitamos.
