¿Por qué mi alma está tan triste?
Porque la tristeza es un camino de retorno
a los paisajes recónditos e inexplorados del alma.
Porque no es la tristeza mala.
Entre la oscuridad de las aparentes sombras,
la dulzura de las flores y las lágrimas saladas
el alma es alcanzada por una fortaleza desconocida.
La fortaleza que surge en momento frágiles de nuestra existencia humana.