“Un corazón agradecido es un corazón bien nacido”, “Cuando bebas agua, recuerda la fuente”, “La gratitud no es sólo la más grande de las virtudes, sino la madre de todos los demás”. Frases como estas se hacen eco de una de las virtudes que embellecen más a una persona: La Gratitud. Es por ello y porque necesitamos reconocer su valor, que hoy le dedico esta breve reflexión.
Origen de la palabra Gratitud
La palabra gratitud proviene del latín "gratitudo", "gratitudinis", con sufijo "tudo" de cualidad. "Gratitudo" es la cualidad del "gratus" (agradable, bien recibido), de lo cual se deduce que la gratitud es el sentimiento que experimenta una persona al estimar un favor o beneficio recibido (Ver) . Pero más allá de las palabras que pueden dar origen a su significado, es interesante explorar el valor emocional que la gratitud genera en una persona.
Gratitud: sentimiento vs. actitud
¿Cuáles son las características de una persona agradecida?
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En primer lugar, una persona agradecida es una persona generosa. No es egoísta, siente con naturalidad la necesidad de dar, así como ha recibido, no como retribución, sino como respuesta natural al bien que la vida, el universo o Dios le ha otorgado.
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Es bondadosa, no alberga resentimientos, no acumula faltas a los demás que después serán cobradas. Simplemente disfruta haciendo el bien a los demás.
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Es desinteresada. No da algo a cambio de algo. Sabe que hay mucho bien en su vida que le ha sido dado sin pedirlo y a veces sin merecerlo. Por ello, da sin esperar y con alegría.
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Es una persona sencilla, no se complica, no busca conflictos. Ofrece con sencillez lo que a manos llenas ha recibido
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Una persona agradecida es un poco más feliz. Se sorprende de las bendiciones con las que cuenta y se siente sobrecogida ante ello.
¿Cómo ser agradecidos?
La gratitud está muy relacionada con la salud mental, pues para ser agradecidos hay que tener altos niveles de conciencias para percatarse de las cosas que los demás hacen por uno lo que ayuda a mejorar las relaciones.
La Gratitud, al ser una actitud ante la vida, exige disciplina y práctica. Para aquellos que se sienten un poco alejados de ella conviene ejercitarse con estrategias como estar atento a los beneficios que tiene en su vida; escribir como técnica para ayudar a integrar las experiencias; expresar en voz alta el agradecimiento y cambiar conscientemente la atención de lo negativo a lo positivo.
Como palabras finales les invito a practicar la gratitud. Sin grandes complicaciones, solo dar las gracias cada mañana a Dios, a la vida, por las grandes bendiciones que recibes. Luego dar las gracias a tus seres queridos, a tu familia, como una práctica sencilla. A tus amigos, compañeros, al vecino y al que te atiende en su comercio.
Yo por mi parte, te agradezco haber dedicado unos minutos a leer estas líneas. Nos encontramos en un próximo post. Por aquí seguimos.