Ella,
con una marcha lenta,
a golpe de la media noche,
entre las calles con infinidad de historias,
con fondo a media luz.
Ella,
con espectacular porte,
que deja a más de uno sin respiración,
se les resbala la blusa,
dejando al aire medio hombro.
Ella,
con diminuta falda,
deja ver un par de piernas,
que invita al infierno mismo.
Ella,
con diez centímetros de tacones,
que la hacían ver sublime.
Ella,
contemplada por muchos,
aunque con recelo era vista.
Ella,
iniciaba la actividad esa noche,
detrás del maquillaje,
se escondían las lágrimas,
entre murmullos,
dejando al aire, la pena que arrastraba.
Ella,
no encajaba en el ambiente,
fue debut y despedida.
siguió su marcha lenta.
sin emitir una palabra,
solo paseaba la mirada de lado a lado.
Siguió su marcha...
hasta perderse de vista.
Ella,
fue una más,
sin saber que pena esconde,
detrás de la cara maquillada,
y unos tacones altos.