Sanar a través del Arte
El Arteterapia es un modelo de intervención y relación de ayuda terapéutica, que acerca a los participantes al autoconocimiento, por medio de dibujos, ejercicios motrices, esculturas, colores, formas y dramatizaciones, con el objetivo de verbalizar, reflexionar y dar sentido a pensamientos y sentimientos, que permiten el desarrollo socioemocional de niños, jóvenes y adultos.
Por su parte Polo investigador y terapeuta plástico, señala que el arte como terapia propicia el acercamiento profundo entre el objeto creado y el interior del creador:
El Arte Terapia propone un viaje al fondo de nosotros mismos a través de la creación de imágenes plásticas, con la convicción de que al evocar el conflicto y al trabajar sobre esa imagen que lo representa, al corregirla, al actuar sobre ella plásticamente, actuamos sobre nosotros mismos modificándonos, transformándonos.
El Arteterapia o llamada también Arte Terapia, Terapias Expresivas, Terapias Creativas, Psicoterapia por el Arte, Terapia del Arte, Libre expresión artística, entre otras, constituye para los participantes un medio de autoconocimiento, catarsis, reflexión y desarrollo de habilidades, lo que la convierte en una valiosa herramienta educativa y terapéutica.
Es por ello que la práctica del arteterapia permite que cada enfoque sea particular y esté relacionado a cada participante con sus necesidades y características propias.
He tenido la dicha de trabajar junto a niños con problemas de neurodesarrollo, adolescentes dependientes de sustancias, familias co-dependientes, docentes, niños con problemas emocionales y público en general.
Es una práctica que te brinda la maleabilidad de reinventarse a través de cada grupo, ya que contiene su directriz en el proceso creativo individual y colectivo, en donde el grupo como ente único y vivo selecciona y modifica técnicas y objetivos a trabajar.
Después de seleccionar los materiales y el proceso reflexivo y creativo los participantes le dan un nombre a su creación y narran las emociones que se despertaron durante el proceso, esto abre un momento de reflexión y encuentro consigo mismo. De esta manera se da voz a las sensaciones, se verbalizan y equilibran emociones, en un proceso artístico, vivencial, espiritual y sanador para ambas todas las partes.