Cada vez que alguien muere reiteré lo que creo: Lo que se siente ante la muerte de un ser querido es directamente proporcional a la concepción que sobre ella tengan los deudos. Una manera de comprenderla, más allá de ver el programa televisivo "La Medium" o creer en la vida después de la muerte nos la ofrece El Principito de Antoine de Saint-Exupéry
La muerte llega a todo mortal sin previo aviso, sabemos que viene con nuestro equipaje de vida, que no existe la eternidad, pero pocos pueden afirmar que se sienten preparados para enfrentarse a la pérdida de un ser querido. Decir que si hubiese estado enfermo se procesa mejor el momento es consuelo para quien llora al muerto por accidente o de imprevisto, pero no es remedio, ni excusa el dolor de quien sufre por la pérdida de un familiar que pasó tiempo enfermo.
Existe una extensa literatura sobre la vida después de la muerte, sobre qué pasa con las almas al morir, la Biblia nos muestra la esperanza de la resurrección y cada quien se ata a lo que cree, pero deseo compartir contigo la mirada más hermosa que se puede tener acerca de la muerte, las enseñanzas que se pueden extraer de El Principito cuando decide que debe partir, que su tiempo en la tierra como finito debe terminar.
En El Principito hay una escena en la que él habla con una serpiente y el aviador lo encuentra. Conversan que el aviador regresará a su tierra y el principito a su planeta. El aviador lo abraza y narra "Estreché al principito entre mis brazos como sí fuera un niño pequeño, y no obstante, me pareció que descendía en picada hacia un abismo sin que fuera posible hacer nada para retenerlo". La expresión del aviador evidencia el momento en el que se sabe que ha llegado la hora de partir, hora que se homologa al momento de la muerte ante la que no se puede hacer nada. "Pareceré enfermo... Parecerá un poco que me muero... es así. ¡No vale la pena que vengas a ver eso...!" quiere mostrarnos El Principito que la muerte no es muerte, que solo lo es en apariencia.
Además de lo dicho, El Principito nos muestra que la muerte es el abandono de un cuerpo que no se puede llevar a otro sitio, que él seguirá vivo en una estrella tan pequeña que el aviador no podrá distinguir, pero que con ver a las estrellas tendrá la convicción que él vivirá en una de ellas, no con el cuerpo físico que él conoce sino con otro que se me antoja imaginarlo como un cuerpo "espiritual". Dice exactamente:
Llorar frente a un cuerpo inerte es la expresión de dolor más desgarradora que puede vivir un ser humano, es la comprobación de que es el final de una historia, pero ésta puede vivirse distinto si como en El Principito imaginamos a nuestro ser amado fallecido riendo en una de las estrellas que hay en el cielo.
Será agradable ¿sabes? Yo miraré también las estrellas. Todas serán pozos con roldana herrumbrosa. Todas las estrellas me darán de beber ¡Será tan divertido! Tú tendrás quinientos millones de cascabeles y yo quinientos millones de fuentes...
NOTA: La 2da. y 3ra. imagen fueron creadas con la plantilla gratuita S2 Quotes (Text on Photo).