Esta semana ha sido mala para mí. Y no es que me haya pasado algo malo o tenga algún problema, sino que siento que no logré mantener el rito de la semana anterior, principalmente en lo relativo a la constancia.
Hay algunas cosas que estoy tratando de integrar a mis rutinas cotidianas desde finales del año anterior, y mientras algunas ya son parte integral y natural de mi vida, hay otras que de repente me cuestan y me son difíciles de cumplir.
Una de ellas es el hacer ejercicio, algo que disfruté mucho la semana pasada al salir a caminar por las mañanas, pero que esta no he logrado cumplir porque ha habido frío y me cuesta mucho salir temprano a caminar con frío.
El no iniciar mi día como ya me estaba acostumbrado a hacerlo me sacó de balance y he batallado un poco para iniciar mis días. Mi estado de ánimo no es el mismo y me cuesta más trabajo agarrar mi ritmo habitual, lo que ha sido un recordatorio para mí de lo importante que pueden ser las rutinas.
Hace algún tiempo esto hubiera sido suficiente para hacerme abandonar esos hábitos y sentirme mal conmigo mismo, pero hoy lo veo solo como un obstáculo a superar, sobre todo sabiendo lo bien que me hace iniciar el día como lo hice toda la semana pasada, con un caminata de 45 minutos durante la cual escucho un podcast y me mentalizo para lo que va a ser mi día.
Creo que uno de los causas de que abandonemos nuestros propósitos y metas es que somo muy duros con nosotros mismos. Nos hemos creído demasiado bien eso de que fallar es un fracaso, y por lo general le damos al fracaso una connotación negativa.
Otro tema que nos afecta es la manera en que interpretamos el tiempo. Lo vemos como una inversión, lo que no está mal, dado que es lo más valioso que tenemos, pero creo que cometemos un error al pensar que si lo invertimos en una meta y no la logramos perdimos ese tiempo, y peor aún es el pensar que intentarlo de nuevo no tiene caso, que seguramente pasará lo mismo, así que ante la posibilidad de "fracasar" de nuevo preferimos claudicar.
Un último tema que creo que hay que considerar es nuestra interpretación de la meta a lograr, ya que la vemos como un premio, como lo único que importa, desdeñando de manera indirecta el valor del proceso para lograrla, que a título personal considero lo más importante. En parte porque es lo que nos permite alcanzar dicha meta, y en parte porque como parte de él se da el desarrollo y/o fortalecimiento de rasgos de nuestra personalidad que van más allá de la obtención de dicha meta, y pueden tener impactos que rebasen con mucho a esta.
Creo que la clave es no ser tan duro ni tan laxo con uno mismo, y buscar el equilibrio entre exigirte y relajarte si no logras la meta a la primera o en el tiempo que esperabas. Es importante tomarte las cosas en serio, y si fallas analizar el porque para no hacerlo de nuevo de ser posible, pero no tan en serio como para descalificarte a tí mismo por los tropiezos que tengan en la persecución de una meta.
Por el otro lado es importante no tomarte tan en serio y relajarte si tienes tropiezos, pero no tanto como que no te importen en lo absoluto, porque si es así es muy probable que nunca logres tu objetivo. Considero que lo ideal es tomarte las cosas con seriedad pero relajarte ante los tropiezos, y verlos solo como pequeños obstáculos a superar, y seguir adelante, y en vez de recriminarte tratar de entender el porque de estos.
Si ahora que es inicio de año estás como muchos, batallando por lograr cumplir esos propósitos de año nuevo y te encuentras flaqueando en el intento, relájate un poco y no seas tan duro contigo mismo y date las oportunidades que hagan falta para lograrlo, ya tenemos suficiente con las presiones e intransigencias del exterior para nosotros mismos tratarnos así.
Las metas no son carreras de velocidad sino de constancia y perseverancia, no claudiques y no te castigues a tí mismo innecesariamente, verás que si te animas en vez de recriminarte la experiencia será mucho más disfrutable y esto te facilitará lograr tus objetivos.
Espero estas reflexiones te sean de alguna utlildad, apreciado lector, y hasta la próxima.
©bonzopoe, 2020.
Nota: La imagen de portada fue creada a partir de la fuente señalada usando Microsoft Powerpoint.
Si llegaste hasta acá muchas gracias por leer este publicación y dedicarme un momento de tu tiempo. Hasta la próxima y recuerda que se vale dejar comentarios.