Escribir está siendo nuevamente una parte importante de mi vida, y me gusta, como ahora, no tener claro que voy a escribir y simplemente fluir. A veces, como hoy, tengo una idea de lo que quiero expresar, pero eso es solo un punto de partida, un pretexto para empezar a golpear las teclas con mis dedos.
Parte de mi disfrute, y mi temor también, al escribir, es que nunca sé que voy a acabar escribiendo, es como cuando vas a terapia y de repente sales de ella “peor” de lo que llegaste. Escribir para mí es así, es una terapia, una manera de conectar conmigo mismo y ver que encuentro ahí escondido que aprovecha el momento para materializarse y asumir nombre y forma.
¿A qué viene todo esto? Pues a que hoy no me he sentido anímicamente del todo bien. Tengo una teoría del porque, la causa puede ser que ayer durante una sesión de un diplomado que estoy tomando en orientación y consejo psicológico me tocó pasar al frente a exponer un problema personal para que el grupo me oriente, y en el proceso descubrí algunas emociones que por ahí tenía reprimidas. Sea eso o no, he estado inquieto desde entonces, y decidí escribir, escribir como terapia, con el riesgo de acabar peor… pero al menos sería en privado y no frente a un montón de extraños.
Recuerdo que en la escuela preparatoria cuando por primera vez mi corazón se grabó un nombre de mujer, escribir se volvió un acto catártico, un desahogo, una manera de clarificar y expresar mis sentimientos, una manera de enfrentar el duelo de la perdida. Después se volvió una aventura, un juego creativo, y ahora no se todavía que sentido va a tener, no lo tengo claro aún, pero la única manera de descubrirlo es escribiendo, y hacerlo cuando siendo la necesidad de ello, aunque no tenga del todo claro que escribir.
Hasta el día de hoy, esta nueva etapa ante el teclado había sido bastante divertida, hoy no lo es tanto, hoy es un poco más introspectiva, más seria. Es muy probable que escriba bastante en estos días, siento que ayer abrí una puerta que tengo que cruzar y explorar antes de decidir qué hacer con ella. No publicaré todo lo que escriba, no quiero tener que preocuparme por la estructura, orden y demás de lo que escriba, eso no es lo importante, a diferencia de un texto a publicar en el que hay que tener siempre presentes algunas reglas, esta escritura de exploración personal es más libre, más de las entrañas para fuera, o no sirve, y yo quiero que me sirva, aunque como ha pasado ya antes, me desangre a través de las letras en el proceso.
Gracias por leerme y ser un elemento nuevo en este proceso, y recuerda que se vale dejar comentarios. Hasta la próxima.
©bonzopoe, 2018.