“Nunca te pierdas y encuéntrate todos los días a ti mismo. Hermoso escrito sobre reencuentros y cierta soledad a la vez. Un gran saludo”
Y cuando estaba por contestar su comentario y agradecerle por el mismo, me di cuenta al empezar a escribir que lo que estaba escribiendo era más que un comentario, era un reflexión, una divagación sobre el asunto de perderse a un mismo, así que paré, y heme aquí, escribiendo este post.
Y es que creo que perderse no es tan malo, porque en la búsqueda por encontrarnos de nuevo descubrimos cosas de nosotros mismos. Es un poco como cuando estás buscando algo en casa y de repente encuentras cosas que ni recordabas que tenías, y al final encuentres o no lo que buscabas, siempre te llevas algo más de lo perdiste, uno encuentra casi siempre algo más de lo que buscaba.
Es como cuando por obras de mantenimiento de repente nos topamos con calles cerradas que nos obligan a desviarnos y buscar caminos alternos a nuestro destino. En el proceso nos metemos por barrios y calles desconocidas y de repente de la nada aparece un parque, un café, un restaurante que no sabíamos que existía y que es una agradable sorpresa.
Hace algunos años, sin darme cuenta subí varios kilos que no iban a bajar solos, tenía que hacer algo al respecto. Mi solución fue salir a caminar y mi estrategia fue sencilla, consistía en deambular por media hora sin rumbo fijo teniendo como punto de partida mi casa, y luego buscar la forma de regresar a ella. Cada día tomaba un rumbo distinto lo que hacía de mis caminatas una aventura siempre diferente, misma que me permitió conocer una buena parte de la ciudad como nunca pensé que lo haría.
Perderse tiene su encanto, y no deberíamos temer un poco de extravío de vez en cuando, pero para nuestra sociedad el perderse tiene por lo general una connotación negativa, se vincula con falta de autocontrol, con falta de claridad, de rumbo, como un fracaso por no saber dónde estamos ni a donde vamos, pero no es necesariamente así.
Es cierto que perderse puede tener esas lecturas, esos significados, pero perderse es también búsqueda, aventura, autodescubrimiento, coraje, valor, fortaleza, superación, innovación. Los grandes cambios por lo general no los logran quienes siguen las reglas, quienes no se equivocan, quienes no se pierden, lo logran los tercos, los necios, los que se atreven a hacer las cosas de maneras diferentes, a hacer aquello que no es posible hacer, y se pierden en el proceso.
Así que no tengas miedo a perderte, puede que encuentres en tu camino de vuelta cosas de ti que no sabías de ti mismo, cosas que te hagan mirarte a tí y al mundo de manera distinta, no tienes nada que perder, en el peor de lo casos puede que solo descubras un nuevo lugar donde tomar café o una cerveza, pero en el mejor de los casos puede que descubras tu vida.
Fuente de todas las imágenes: Pixabay
Si llegaste hasta acá muchas gracias por leer este publicación y dedicarme un momento de tu tiempo. Hasta la próxima y recuerda que se vale dejar comentarios.
©bonzopoe, 2018.