Llene de ti aquellos pétalos que se sintieron encantados. Y de mi, llene tu aroma del cual estoy enamorado.
Recorrí tus espacios como un chico explorador.
Encendía fuego en cada lugar que pisaba, hacia un nudo perfecto con nuestras piernas y disfrutaba de forma amena el recorrerte.
Premeditaba cada movimiento para no fallar y me disponía a sentirte, al retorcerte ante el orgasmo.
Me esforzaba, claramente lo hacía y prometía en cada esfuerzo mantenerme en tu mente siempre.
Pude verte feliz y sonriente.
Ruborizada, extasiada y excitada.
Luego verte sonriente nuevamente...
Me perdía en tus besos y no quería oír mas nada, que no fuesen esos labios que se unían con facilidad y difícilmente se separaban.
Quería mantener tu cabello enredado en mis dedos y tus manos en mi espalda.
Saborear tus labios y perder la calma.
Disfrutar de nuestro tiempo juntos aunque fuese corto.
Dedicarnos un primer orgasmo, luego ir por otro.
Quería ver tu rostro frente al mío cuando conversabamos y verme amado en tus ojos.
Dedicarte mis mejores versos que son exactamente cuando te veo, porque es en mis ojos, que encuentras todo lo que tengo por decir.