No tenía muchas expectativas para el primer capitulo del programa de Rafael Correa en RT estrenado este 1 de marzo. Lejos estaba de imaginarme que podía ser un buen producto televisivo y sólo tenía pensado verlo para alimentar ese pecado culposo que siento por ver cadenas televisivas de la desquiciada izquierda internacional. Lo esperaba como una recompensa para alguien que poco merece recompensas.
Sin embargo, debo decir que me lleve una grata sorpresa. Y no precisamente por la labor de Correa como entrevistador, sino por el entrevistado: Noam Chomsky, quien es el segundo personaje imparcial (?) que veo en el canal de Putin desde que participara el periodista Jon Lee Anderson hace unas semanas.
El fastidioso humor del ex presidente de Ecuador acompañado de su gigantesco ego no se hizo esperar durante los treinta minutos que duró la entrevista completamente en inglés, pero confieso que disfruté mucho ver cómo el profesor no se parcializó en ninguna de las preguntas, que sin duda alguna tenían la intención de provocar su parcialidad.
El intelectual simplemente se mantuvo firme y coherente con sus ideas, como suele hacerlo en sus discursos o artículos de opinión.
Imperialismo y breve comentario sobre Venezuela
Rafael Correa anunció desde un principio que la entrevista iba a girar en torno al imperialismo, que Chomsky definió como la capacidad que tienen los países, como Estados Unidos, para dominar y sabotear a las demás naciones sin ser sancionados o castigados, lo que sacó una sonrisa en la cara del ecuatoriano mientras aprobaba con la cabeza.
No obstante, el norteamericano dijo algo que a Correa no le gustó: El Gobierno norteamericano ya no tiene la capacidad para cambiar gobiernos o dar golpes de estado en países de América Latina, como afirman diferentes líderes socialistas de la región. "No puedo estar de acuerdo con usted", dijo Correa, quien argumentó que hay nuevas "estrategias" de desestabilización, como los medios de información.
"Pueden desestabilizar, pero no dar golpes de Estado", contestó el politólogo. En ese sentido, añadió que para él no es posible que en Venezuela se produzca una invasión militar o un escenario parecido al de Siria. Lo que Correa contragolpeó con un contundente "cambiemos de tema".
En el resto de conversación se tocaron diversos temas interesantes como la tensión entre Corea del Norte y Estados Unidos, que para Chomsky debe resolverse de manera pacífica, con los norcoreanos parando la inversión en armamento nuclear y los estadounidenses cesando las constantes provocaciones en la frontera con Corea del Sur; la situación del activista Julian Assange, quien se encuentra en la embajada de Ecuador en el Reino Unido con la posibilidad latente de ser extraditado a Estados Unidos en cualquier momento; y, para gusto del presentador, el profesor admiró su gestión durante su presidencia, así como también las de Lula y Evo Morales, pero no emitió ningún comentario positivo sobre Venezuela, afirmando además que en la actualidad existen grandes problemas en la nación presidida por Nicolás Maduro.
Para culminar, el entrevistado mostró su deseo de visitar Ecuador, algo que posiblemente podrá hacer con toda tranquilidad, pero no con Correa como guía turística, pues de acompañarlo podría ser encarcelado por actos de corrupción, como ocurrió con el ex vicepresidente Jorge Glas.
Ojalá y el próximo invitado sea otro personaje interesante y poco sesgado de la izquierda, aunque temo que no tardarán en desfilar por Conversando con Correa los obesos dictadores de la Patria Grande.
Acá les dejo el episodio completo para quienes deseen verlo. Perdón por los spoilers.