Caracas, la capital de Venezuela es una ciudad pequeña, a pesar de ello convivimos una gran cantidad de personas de una forma muy dinámica, el ritmo de vida es acelerado el día pasa muy rápido entre las responsabilidades, el colegio, la universidad y el trabajo. Viajar en el metro basta para darse cuenta que todos van en una misma dirección, de las zonas residenciales a las zonas industriales, de prisa para llegar a tiempo. A pesar del estrés que genera el simple hecho de vivir en una metrópolis caótica también se puede disfrutar de algunos atractivos naturales. Afortunadamente tenemos una imponente montaña que obliga a cualquiera a detenerse por un segundo a mirarla, respirar profundo y continuar.
En una ciudad llena de urbanismos improvisados es difícil conseguir fauna silvestre en su hábitat natural, pero si es existe y de hecho son tan caraqueños como cualquiera. En nuestra maravillosa montaña el Ávila (Parque Nacional Waraira Repano) se encuentra un gran número de ecosistemas naturales como bosques y ríos donde la fauna y la flora son exuberantes y diversa.
Animales silvestres como los venados, serpientes, garzas, cunaguaros, gatos monteses o liebres, habitan en esta montaña alejados de los asentamientos urbanos. No los vemos nunca porque la forma que han hallado para sobrevivir es manteniéndose alejados todo cuanto sea posible de sus vecinos humanos.
Por increíble que parezca existen unos valientes que viven entre nosotros, algunas especies que viven Caracas libremente han hecho de esta ciudad su hogar, andan a sus anchas y disfrutan este loco lugar tanto como el resto de sus habitantes, a continuación nombraré algunos de estas especies urbanas.
Aves:
Palomas, Zamuros (buitres), Guacamayas, Loros y Garzas.
Las Guacamayas son mis Carqueñas favoritas, todas las mañanas cerca de las 7:00 am y por la tarde a las 5:00 pm emprenden su vuelo a través de la ciudad en una colorida manada para alimentarse de árboles frutales, en su alegre alboroto se les escucha cantar con entusiasmo. Hay personas de noble corazón como que las alimentan desde las ventanas de sus casas y otras más admirables aún han fabricado comederos en sus azoteas. Los loros van detrás de ellas como parte de su manada y persiguen a sus amigas a donde quiera que van.
Las palomas en la plaza es clásico de las ciudades y Caracas no es la excepción, tenemos una gran cantidad de ellas, se alimentan de absolutamente cualquier cosa y son muy astutas. Hay un río que atraviesa la ciudad, está muy contaminado y lamentablemente en sus orillas podemos ver asentamientos de garzas, es triste verlas comer basura al igual que nuestros Zamuros, aves conocidas también como buitres o zopilotes que siempre están en los rincones más sucios de la ciudad.
Roedores:
Ardillas, Rabipelados (zarigüeyas) y Lapas.
¿Alguien ama a las ardillas tanto como yo? Las ardillas Caraqueñas son muy listas, curiosas y rápidas, las viven en árboles de parques, debes estar atento porque podrán robaran tu comida y nunca las atraparás. Para las personas que viven en lugares con abundantes terrenos y vegetación los Rabipelados o también conocido como Zarigüeyas son una plaga problemática que podría terminar con sus cultivos y animales de corral, así como la Lapa, es un roedor de gran tamaño objeto de cacería para consumir su carne, yo la he comido varias veces.
Mamíferos:
Pereza (Perezoso).
Los perezosos al igual que el personaje de la película “La era de hielo” siempre se meten en problemas, para nosotros los bomberos rescatar a una pereza atrapada entre los cables de un poste eléctrico de la ciudad es un cliché tan típico como el rescate del gato que no puede bajar del árbol, mi experiencia me dice que las perezas tienen un mayor número de incidentes que los gatos. Su rescate es un servicio muy común, manipularlas es complicado, son pesadas, tiren las garras muy largas que se enredan en su pelaje; en ocasiones han caído de alturas fuertes sin sufrir ningún daño, son unas campeonas de la sobrevivencia y viven muchos años.
Reptiles:
Iguanas.
Son unos hermosos reptiles coloridos que forman parte también de nuestra fauna urbana, aunque se les ve poco, podemos toparnos con alguna escondida en un árbol o tomando sol a orillas de las autopistas. En otros estados del país son perseguidas para comer su carne y huevos, confieso haber probado alguna vez estas preparaciones en los estados del llano pero solo por curiosidad, en realidad estoy en completo desacuerdo con el consumo de este reptil o cualquier otro.
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