Antecedentes.
Luis Alfredo González Hernández hoy conocido por los alias: artista antropófago y pintor caníbal es originario del estado Yaracuy en Venezuela, era un hombre familiar que vivía junto a su esposa e hijos, su familia comenta a las autoridades de antes de las trágicas muertes de su padre y hermano era un hombre amable y tranquilo pero luego que su padre y hermano cometieran suicidio perdió la cordura, la última vez que lo vieron fue en el estado Lara mendigando en las calles.
Desapariciones.
Los detectives policiales se encontraban haciendo inspecciones en las zonas boscosas la ciudad de Barlovento en el estado Miranda en respuesta a las múltiples denuncias de desapariciones en ese poblado, los vecinos de Lisandro Rosales García lo habían reportado desaparecido, hacían dos meses de la última vez que lo vieron con vida.
El hallazgo.
El 5 de abril de 2018 agentes policiales entraron a la hacienda de Rosales donde hallaron restos óseos pertinentes al propietario y a otras víctimas desconocidas, encontraron también dientes, cráneos, viseras y piel quemada en un fogón improvisado. El principal sospechoso es un hombre de piel morena, cabello negro enmarañado y mirada pérdida que estaba presente en el lugar, sus respuestas al interrogatorio carecían de sentido.
La confesión.
“Lo descuarticé, lo cociné y me lo comí parcialmente”. Dijo Luis Alfredo González.
Confiesa haber asesinado a Lisandro Rosales García por petición de su víctima quien le solicitó que lo matara, descuartizara y usará su sangre y cenizas para pintar cuadros y decorar su casa. En el sitio se encontraron envases con sangre, cenizas de restos humanos y múltiples cuadros de pinturas, obras de González.
Galería de la muerte.
Se determinó que la primera confesión fue falsa y que el móvil del crimen fue pasional, el propietario de la hacienda tenía una relación amorosa con su victimario, sabía de sus crímenes y era su cómplice. Motivado a una riña González atacó a Rosales con un arma blanca, lo apuñaló hasta causarle la muerte, recolectó su sangre en envases para pintar sus obras, lo descuartizó, comió los músculos y quemó la piel.
Luego de la fría confesión del artista antropófago y su posterior detención, aún se hacen investigaciones sobre documentos personales encontrados en la propiedad que se presume sean de otras víctimas. Enterrados bajo la casa se hallaron otros cadáveres, actualmente se hacen estudios a los cuadros para determinar si la sangre con la que fueron pintadas las obras pertenece a esos cuerpos. El pintor caníbal manifestó a las autoridades que aderezaba la carne humana con jugo de naranjas y decoraba los platos con la cáscara para no desperdiciar nada.
Luis Alfredo González padece se serios problemas mentales, pero aún no se determina psicológicamente que tan enfermo estaba cuando cometió los crímenes, es un asesino en serie que no puede tratarse como tal hasta que se defina como un paciente psiquiátrico.
Otros casos de canibalismo en Venezuela.
El caso que le antecede es el ocurrido en el año 1999 cuando un indigente llamado Dorangel Vargas fue capturado por haber asesinado y comido a diez personas en el estado Táchira, también confesó los hechos y manifestó que no comía mujeres ni niños, prefería la carne de los hombres, a los cuales mataba uno o dos por semana para alimentarse.
Actualmente se encuentra cumpliendo condena como un preso común, recientemente se conoció que cocinó la carne de dos compañeros reclusos, preparó un guiso, lo acompañó con arroz y alimentó a trescientos presos con este platillo.
El crimen del pintor asesino estremeció al país, este hecho es poco común que ocurra, es probable que haya cometido los actos bajo alucinaciones o “voces” producidas por su trastorno psiquiátrico, los agentes que lo han interrogado lo definen como de personalidad fría y calculadora que no siente remordimiento por sus víctimas, además de tener un mórbido concepto artístico.