Tengo la sensación de haberlo perdido en otra vida
después de una catástrofe, o quién sabe si fue un tsunami.
Deambulo por el mundo. Me identifico con Psique
quien llegó a las profundidades, para trabajar muy fuerte
y reencontrarse con Heros.
Busco en saunas, bares páginas web, regreso,
subo, bajo, como un telescopio inquieto buscando una estrella,
muy fugaz, en medio del firmamento.
Y cada vez que me enamoro, platónicamente hablando,
recibo una señal para mantener vivo mi deseo.
Esta ha sido la mejor escuela, para querer mucho y
sin expectativas.
Así como los Caballeros del Rey Arturo se abrieron al amor
y a los placeres de su vida, sin olvidar que su destino era encontrar el Santo Grial,
yo me involucro, me relajo, me fascino
por tantas personas que me iluminan el camino hacia ti, amor de mi vida.
Tengo la certeza de que ya te encontré, para ser aún más feliz de lo que soy.