Yo conocí la historia de un rey que aún no lo era
y fue condenado a muerte en una cueva con leones.
Cuando los leones llegaron, él los miró fijamente
y los leones se acostaron; juntos durmieron la siesta.
Cuando despertó, luego de un rato, gracias a sus
amigos leones, había sido nombrado rey;
Y hasta se hizo muy famoso.
No nos hagamos los locos, y cambiemos los hechos.
Cada quien tiene su historia y con ella justifica guerras.
Si no puedes arreglar tu casa; ¿cómo vas a arreglar el mundo?
Después de muchas guerras liberadas desde mi cabeza, ahora
descanso más en paz cuando me voy a dormir.
(Fotografía por @Miguelarl)