Acá dejo un relato sobre lo que me dijo un amigo de cómo vive en Venezuela y de como piensa, una situación por la que vivimos muchos venezolanos.
“Extraño esos momentos cuando viajaba con mi familia y salía de compras con ellos, salíamos a comer, teníamos mucha comida y dulces. Extraño cuando estábamos todos unidos y juntos.
Todo eso lo viví de pequeño, era un niño. Hoy soy un adolescente y, recuerdo mucho esos tiempos, y me da sentimiento recordar todo, ya que hoy en día nada es igual, todo ha cambiado, ya no hay viajes en familia, no salimos a comprar, no salimos a comer, la comida que hay en el hogar es poca, no hay dulces y las familias se encuentran separadas. Todo por la razón de que la economía del país se encuentra muy decaída.
He estado pensando mucho, pienso en ¿Qué vamos a comer mi familia y yo el día de mañana? ¿Qué puedo hacer para cambiar la situación de mi familia? ¿Qué pasará con mi país? ¿Cuándo llegará el cambio?
Tengo muchas metas que quiero cumplir, y objetivos por lograr, pero la condición en la que se encuentra mi país limita a muchas personas con respecto a lograr sus objetivos.
Veo a mis padres trabajando duro para poder mantenernos a mi hermano y a mí, pero el salario no alcanza para comprar la comida suficiente, y solo para eso, porque todo el dinero que ganan es para la comida.
Pero gracias a Dios todos nos apoyamos, entre familia y amigos, gracias a eso y al esfuerzo de mis padres comemos todos los días, no es mucho, pero es algo.
Me deprimo al ver en la situación en que estamos, y también lloro… Pero luego recuerdo que hay familias en peores condiciones y me calmo, porque gracias a Dios tenemos salud y podemos comer. Pero aun así no perdemos la fe de que todo va a cambiar, y cambiará para bien”.
Pues en Venezuela se encuentran familias en peores condiciones, malas condiciones de salud, malas condiciones económicas, que necesitan ayuda inmediatamente. Por eso necesitamos un cambio de gobierno, para que todos estos problemas puedan solucionarse.
No pierdo la fe de que el país pronto va a mejorar, las familias que se encuentran separadas se unirán nuevamente, y todos los problemas que hay se resolverán pronto.
En este relato hay una gran reflexión, y es que “valoren las cosas que tienen en todo momento, porque nunca se sabe cuándo pueden dejar de tenerlas”