Uno de los procesos biológicos más misteriosos que existen, es el momento donde las parejas alcanzan el punto máximo del placer, EL ORGASMO.
Otros expertos lo llaman la muerte chiquita, que no es más que la culminación de una sensación variable de placer intenso, que genera un estado alterado de conciencia, en el interior de nuestro cuerpo un cúmulo de transformaciones se desencadena cuando ocurre un orgasmo.
Estos músculos de la región perineal y de otras partes del cuerpo se contraen, la presión arterial se eleva el doble, al igual que la frecuencia cardiaca, la respiración y la secreción de hormonas como la prolactina y la oxitocina, que muchos la llaman la hormona del amor, la cual genera un estado de enorme bienestar el, aaaaashh
El oleaje de intenso placer:
Huele, duele, intercambian miradas, salivas, sudor, mordidas, nada tan efímero que el goze.
En los hombres rara vez dura más de 30 segundos y en las mujeres entre 4 y 7 segundos, aunque algunas llegan a experimentar orgasmos de hasta de 1 minuto, eso dependerá de que tan bien se sientan.
IMAGINEMOS
Que si una persona tiene promedio de dos relaciones sexuales por semanas a lo largo de su vida habrá disfrutado de 10 horas de orgasmos, poco más de un día de trabajo, el caso es que tras el orgasmo masculino, esta generalmente asociado a la “Eyaculación”, pareciera que el cuerpo femenino estuviera echo para el placer, la vagina, el clítoris, punto “G” para ser estimulado por su pareja o por ella misma, sin embargo, hombres y mujeres podemos igualmente tocar el cielo, con la estimulación de labios, orejas, caricias, incluso algunas mujeres han alcanzado el gozo máximo solo con la imaginación, tocarse o ser tocadas, otra característica femenina es la capacidad de experimentar orgasmos múltiples, manteniendo la estimulación genital después del primer orgasmo
Los científicos aseguran que experimentar orgasmos ayuda a disminuir el riesgo de una muerte prematura, así pues el orgasmo es algo poético, fugaz e intenso y que como vemos es motivo de estudios, no solo de los enamorados, si no también y muy a conciencia de los científicos.