Las alas de la muerte
rondando por un
alma expirante.
Como ave corroñera
rondando un moribundo
cadáver en un desierto
de perdición.
No hay esperanza que
germine cuando voluntad
escasea.
No hay regreso cuando
la leche se derrama
del cántaro roto.
Atrás queda la ilusión
del ideal, al sufrir el
gélido puñal de la
traición.
Deja caer las lágrimas
negras, deja morir las
fantasías trastornadas
en pesadillas.
Tu tesoro eres tú
nadie enfrenta un
peligro que busca
a su auténtico dueño.