Todos los seres humanos tenemos diferentes rutinas y costumbres. Unos optan por el ejercicio, otros por alimentarse sanamente, muchos más por seguir alguna creencia religiosa o arte cultural; pero también, en estas maravillosas costumbres, nos hallamos con una que se arraiga desde que somos niños, y no es otra cosa que la lectura.
Es un mundo de magia donde encaminamos todos nuestros conocimientos. Aunque, cabe saber también, que pese a que para muchos sea un buen deleite, para quienes no gusten mucho de seguir un buen libro o historia, se torna una total tortura.
Sin embargo, en formatos físicos o digitales, encontramos infinidad de bibliotecas que desfilan con muchos de sus ejemplares en diferentes formas, tamaños y hasta colores. Ilustrados con bellos dibujos, fotos, dedicatorias, datos históricos, curiosidades, reflexiones y mucho más.
El leer si se puede decir, es un vicio sano. Un sinfín de virtudes mezclado entre letras, que escritores plasman por fruto de su inspiración o su estudio. Muchos lo enfocan a ámbito científico como aquella ley de relatividad de Isaac Newton, los libros de Einstein, y muchos más. Otros que recorren la literatura en sus distintas ramas, como un árbol gigante donde hay mucho para elegir.
Desde comedias, poemas, suspenso, terror, ciencia ficción, dramas, fábulas y cuentos de niños. La lectura es un camino que por donde quiera que lo mires, deja huellas. Es pintar con letras lo que un artista diseña en cuadros, o vivir una película interesante, al calor de una tarde en verano y en compañía de un buen café. O es pasar noches enteras desvelados cuando un libro nos envuelve en su gran trama.
No hay continente que no tenga buenos escritores, de prosas y versos, de fábulas y cuentos, de relatos y vida real. Noticias que invaden los diarios, ensayos que expresan algunos expertos en determinada materia, talentosos críticos de determinadas artes o ciencias. En fin, por qué no leer? si el leer es aprender, es hacernos más llevadero el mundo, porque puedo asegurar que obviamente, un libro enseña e ilustra más que un arma.
Valoremos nuestros grandes literatos y escritores que día con día invierten mucho de su tiempo y aún su dinero, para obsequiarnos regalos inmortales. los libros físicos y digitales, son la mejor riqueza intelectual que tendremos eternamente.
Caliope⭐