Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,
(Efesios 1:3-4)
Cuando Dios nos "escogió en Cristo" Su preciosa sangre nos limpió de TODO PECADO .
*El creyente hijo de Dios "es santo y sin mancha delante de nuestro Dios"
Mas POR ÉL ESTÁIS VOSOTROS EN CRISTO JESÚS, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, SANTIFICACIÓN y redención; (1 Corintios 1:30)