Aquí me suelto, me he dado cuenta que no te merezco. Acá me quedo, con muchos cuentos y balas en el pecho, que se sienten hasta en los simientos. Me desprendo, no quiero seguir permitiendo que tus palabras me quemen en forma de hielo, y lo lamento, sí no me quedo consiguiendo que tu ego se agrandezca cada vez que te pienso.
Me haz hecho un hueco, he contado las heridas provocadas sin medida que se hicieron en mi retina. No quiero esto, el hecho de que te anhelo y pienso que me muero sí resulta que no te tengo. No me sigas, no pretendas que aquí siga, no me llames tu amiga que me devoraste como hormigas. No hay cabida, de tu mente y la mía sincronizadas como el día en que esto tenía vida.
Me estoy desprendiendo, por favor no me mires, que sí volteas puede que logres que mi mirada se ilumine. Y no lo quiero, no quiero que te devuelvas y me mires a la cara diciendome que te quiera. Da un paso hacia atrás, quiereme un poco más, tanto para aceptar que esto no lo pedí jamás.
Aquí me suelto, aquí dejo los te quieros en castillos en ruinas y millones de recuerdos. Aquí te dejo, procura no volver porque sí lo haces posiblemente te quiera hasta envejecer.
Ilustración y escrito propios.