Saludos desde Barquisimeto, Venezuela apreciados Steemians en esta oportunidad traigo ante ustedes una muestra de la arquitectura venezolana de la época colonial, el casco central de Carora con sus ocho hectáreas de construcciones que datan de los siglos XVI, XVII y XVIII.
Carora está ubicada al occidente de Barquisimeto, desde acá se toma la carretera Lara –Zulia para llegar a ella, los estados Trujillo y Zulia se comunican con esta ciudad por la misma vía. Al visitar la zona colonial de Carora impresiona ver lo bien conservada que se encuentran sus edificaciones y sus calles adoquinadas. La capital del municipio Torres es cálida y calurosa, el cielo generalmente despejado muestra al sol en todo su esplendor, es como si se visitase la casa del astro rey y Carora fuese la sala de su casa, el sol en Carora no es tímido y su luz nos permite descubrir cada detalle que guarda celosamente, las casonas son senescales y testimonio de la historia y entre sus paredes anchas y altas, sus zaguanes, sus ventanales, sus portones, techos de caña brava, sus tejados antiguos y sus patios centrales nos permiten retroceder en el tiempo.
La mayoría de estas casonas pertenecen a los descendientes de las familias originarias y son habitadas por ellos. Algunas de estas edificaciones tienen en su fachada una placa donde se puede leer información general de la misma.
Carora es flor colorida
Cuna de grandes cultores
De músicos y escritores
Que nos alegran la vida
También es reconocida
Por su casco colonial
Donde voló el cardenal
De pluma roja y obscura
Se extraña la forma pura
De belleza sin igual
La edificación más relevante de esta zona colonial es sin duda alguna la Iglesia San Juan Bautista, construida en el siglo XVII ubicada frente a la plaza Bolívar.
La ciudad de Carora tiene muchas cosas para visitar, admirar y disfrutar. Personajes que conocer, una rica gastronomía y un sinfín de lugares maravillosos, el legado que hasta ahora nos ha brindado esta ciudad es muy importante y es tan extenso como su territorio, en futuras entregas daré a conocer cada una de ellas. Gracias por dedicarme parte de su tiempo y si conseguí hacer justicia al casco colonial mejor preservado de Venezuela me doy por satisfecho, hasta una próxima oportunidad.