II
04/03/2016
Lie esta guardando sus cosas para ir a casa de su madre, todos los viernes debia visitarla para asegurarse que que estaba bien, pues en ocasiones su madre llegaba a ponerse muy mal, - emocionalmente hablando,- por la perdida de su amado esposo, ya habian pasado tres años desde aquello pero, aun así el dolor seguía latente.
- ¿Qué tal el trabajo? - dice la madre de Lie mientras se sienta en el sofa de la sala.
- Todo bien, lo mismo de siempre. ¿Y tú? ¿Qué tal te va con el jardín?
- Ya lo viste, esas flores no me quieren, es horrible.
- Ya lo se - dice entre risas - está horrible, deberías buscar ayuda profesional, la jardinería no es tu fuerte.
- Es buene idea - la madre de Lie y ella pasan la tarde hablando y buscando la forma de hacer que el jardín se viera menos feo y desagradable.
Después de la cena, Lie se decide marcharse.
- Cuidate hija - le da un beso en la mejilla.
- Tú también - y se va.
No fue una buena noche para Lie, las pesadillas se hacian cada vez mas habituales y siempre el mismo sueño; donde la torturaban unas personas con mascaras de animales y luego la dejaban amarrada a una silla mientras se desangraba... Nada agradable, pero a pesar de que se despertaba a mitad de la noche, siempre, de alguna manera, lograba conciliar el sueño.

Y nunca dejaría de doler.
- ¿Qué planes tienes para esta noche? - Scoth, su compañero de trabajo la saca de su pensamiento.
- Me quedare en casa, estoy cansada - dice mientras agarra sus cosas del escritorio y se dispone a salir de la oficina.
- No me rendire ¿lo sabes, verdad?
- En ese caso, que mal por ti - y se marcha.
***
- ¿Qué tal el trabajo? - dice la madre de Lie mientras se sienta en el sofa de la sala.
- Todo bien, lo mismo de siempre. ¿Y tú? ¿Qué tal te va con el jardín?
- Ya lo viste, esas flores no me quieren, es horrible.
- Ya lo se - dice entre risas - está horrible, deberías buscar ayuda profesional, la jardinería no es tu fuerte.
- Es buene idea - la madre de Lie y ella pasan la tarde hablando y buscando la forma de hacer que el jardín se viera menos feo y desagradable.
Después de la cena, Lie se decide marcharse.
- Cuidate hija - le da un beso en la mejilla.
- Tú también - y se va.
No fue una buena noche para Lie, las pesadillas se hacian cada vez mas habituales y siempre el mismo sueño; donde la torturaban unas personas con mascaras de animales y luego la dejaban amarrada a una silla mientras se desangraba... Nada agradable, pero a pesar de que se despertaba a mitad de la noche, siempre, de alguna manera, lograba conciliar el sueño.
Feliz dίa a todos, espero les guste este cuento que consta de 12 partes, esta ya es la segunda, continuamente ire publicando mas sobre esta hermosa historia, saludos y mil gracias por leerme ;)