III
07/03/2016
A la hora del almuerzo, Lie va al restaurat mas cercano del trabajo y al que siempre suele ir; sentada en una de las mesas, espera a que alguien le atienda.
- ¿Te puedo acompañar? - un poco distraída, levanta la mirada y ve que es el niño del parque.
- Si, ¿por qué no? - ella le sonrie y mira por encima del hombro de Dank - ¿y tu mamá?
- Emmm... Esta en el trabajo, creo. - él juega con sus dedos un poco nervioso - llegue hasta aquí por mi cuenta, esperaba encontrarte.
- ¿Solo? - Lie parecio sorprendida - Es muy lindo de tu parte pero, ¿no crees que es peligroso? - Lie niega con la cabeza - es mas, no discutire esto con un niño, yo te llevare a casa. Vamos.
- No, no, no, por favor no, - el se vio decesperado - ademas, no me estoy quedando en mi casa, vivo practicamente en el hospital y en verdad, no quiero ir ahora. Por favor señorita Lie, dejeme estar con usted, prometo que no molestare de veras.
Lie suspira y mira al par de ojos grandes que la observan expectantes, y penso que si le decía que no, se iba a sentir muy mal el resto del día.
- Tengo que ir al trabajo mas al rato - advirtió.
- Prometo me portare bien, ni sentiras que estoy ahí.
Mira con diversión al pequeño Dank y luego le dice que sí lo llevara al trabajo, pero antes comieron y de ahí fueron al trabajo.
En el trabajo, Scoth esperaba a Lie para hablar con ella, y al verle llegar acompañada de Dank, se quedo con la boca abierta.
- No preguntes. - dice mientras levanta su mano y sigue su camino junto al niño hasta su oficina.
Ya adentro, ella se sienta en su escritorio y sigue con su propuesta del mes.
- ¿Qué haces en tu trabajo? Disculpa que te interrumpa, es que tengo curiosidad - Dank se encoge de hombros.
- Soy publicista, estoy terminando de hacer un anuncio para la compañía.
- Y ¿de qué es?
- Cosmeticos, si viste en la entrada, se llama Nerverland - Lie ve como el niño asiente y se queda mirando la oficina mientras movia sus manos inquietas - ¿Quieres probar? Digo, hacer tu propia publicidad...
Dank asiente sonriente y acepta una hoja de papel y marcadores que Lie le entrega.
Cuando ella termina; envia la propuesta a su jefa y le dice al niño para irse, y este, antes de irse le enseña su publicidad, era un niño sin cabello, con bata de hospital y muy entusiasmado, parecía un niño feliz y fuerte aún así con toda boca, arriba del dibujo decia: Ayudemos a los niños con cancer. Lie sintio un apretujon en el corazón y coloco el dibujo en el escritorio, para luego llevar a Dank.
Cuando llegan al hospital, Dank le pide a Lie que lo deje en la parte trasera de este, pues por ese lado fue que se había escapado, ella sonríe incrédula y lo deja en ese lugar, el niño le agradece por no haberlo dejado y se despiden con una amable sonrisa.
Feliz dίa a todos, espero les guste este cuento que consta de 12 partes, esta ya es el tercero, continuamente ire publicando mas sobre esta hermosa historia, saludos y mil gracias por leerme ;)