Por fin encontré un pequeño espacio de tiempo para escribir algo en Steemit. Tuve varias semanas separado de esta comunidad por razones de trabajo y de salud. Había empezado con mucho entusiasmo con un proyecto de ayudar a los nuevos usuarios, buscando los artículos que fueran buenos y proponerlos para un premio semanal. Pero poco a poco el tiempo ya no fue suficiente y tuve que dejarlo a un lado, y debo decir que con mucha pena porque abandoné la propuesta de , un amigo que me ayudó mucho para comenzar con buen pié en esta comunidad.
Pero bueno, ya estoy retomando mis escritos y ya sé que es lo que puedo intentar hacer sin quedar mal a los demás. La semana pasada nos reunimos un grupo de amigos que estamos intentando hacer las cosas bien en Steemit y retomé mi ánimo para perseguir mis objetivos de largo plazo en esta red. Ya tengo claro que esto no es una carrera corta sino un maratón, y que sólo debo comprometerme con lo que estoy dispuesto a cumplir al cien por ciento.
Por lo pronto me gustaría publicar cosas sobre mi país Venezuela, que ayuden a mis compatriotas de alguna manera y tratar de llevar estadísticas de algún tipo. Se me ha ocurrido que hablar sobre la escasez que existe no es nada agradable, pero creo que de esa información negativa se puede siempre sacar algo positivo. Por eso se me ha ocurrido llevar una especie de índice inflacionario que nos permita a los venezolanos tener una idea de cuánto dinero necesitamos realmente al mes para poder sobrevivir a esta crisis tan arrecha que estamos viviendo. No voy a entrar en cuestiones políticas ni partidista, sino remitirme exclusivamente a los precios de los productos que yo adquiero para mi casa, o más bien que me gustaría adquirir.
El primer paso para llevar a cabo esta actividad va a ser construir una canasta alimentarias básica real con los productos que se encuentran en mis mercados locales. Sé que los precios cambian demasiado de lugar a lugar, y de ciudad en ciudad. En eso centraré mi próximo artículo.