La tecnología ha facilitado las cosas. Emprender hoy en día es más fácil que antes. Al menos eso dicen los anuncios.
La tecnología también le ha facilitado la vida a muchos otros emprendedores, generando una gran competencia entre ellos, y en consecuencia, una mayor oferta.
Cuando la oferta supera la demanda, entonces bajan los precios, disminuyendo así el margen de ganancia de los emprendedores.
El mercado se mueve tan rápido y en ocasiones es tan volátil que hace difícil una planeación de largo plazo. Sin mencionar que a veces eres un pequeño pez que compite con ballenas.
En un escenario como estos, tal vez lo mejor sea ser versátil y explotar aquellos productos con un corto ciclo de vida, es decir, cambiar frecuentemente el modelo de negocio.
Hacerlo conlleva adquirir nuevas habilidades. A lo mejor no sea el camino correcto, pero quien sabe. El sueño de ganar más y trabajar menos quizás pueda volverse realidad.