El día 2 de agosto, aproximadamente a las 11 am, iba con mi novio camino al banco a depositar lo que había ahorrado en mis ganancias en steemit, aproximadamente 700 mil bolívares para invertir en mi negocio de diseño de accesorios, poco antes de llegar al banco, dos agentes de la policía nacional bolivariana nos detienen, solicitan ver nuestros documentos y mientras uno va revisando nuestras cédulas, el otro le revisa el bolso a mi novio donde teníamos el dinero, al darse cuenta de lo que había a dentro, nos empezaron a tratar como delincuentes, diciendo que "ese dinero tenían que decomisarlo y llevarnos al comando porque tenia pinta de ser robado".
Mi novio indignado por las falsas acusaciones de los agentes de la PNB se niega a moverse del sitio y a entregarle ni un bolívar a esos delincuentes uniformados, ellos comenzaron a intimidarnos diciendo que nos iban a detener, que nos iban a llevar al comando, que ¿de donde sacamos ese dinero?, que nos iban a meter presos, etc ...
En esa faena duramos al rededor de una hora siempre negándonos a la extorsión hasta que el mas viejo, gordo y al parecer el de mayor rango de los dos, se nos acerco, ya en un tono mas mediador y nos dijo "que nos quedáramos quietos, que no nos pusiéramos brutos, que esa plata ya no existía, que si seguíamos con la guevonada de estar haciendo show nos iban a sembrar", que ni se nos ocurriera poner denuncia ya que iba a ser peor (sembrar significa detenernos y declarar que estábamos en posesión de muchas drogas).
Al ver que el oficial estaba hablando en serio y que realmente no había con quien poner la denuncia porque en este país ya no existe la ley, ¿porque realmente que hacia? ¿iba al comando a denunciar a la policía? indignados, tristes y ahogados en nuestra ira, no nos quedo de otra que irnos, sin dinero, con nada mas que sueños y esperanzas rotas.
¿Es normal vivir estas injusticias?, No se si es justo pero en este país es normal, cada vez tengo menos esperanzas en que sucederá en este país, lo cierto es que no me quedare a verlo, ni a regalarle mi dinero a los delincuentes, ni mucho menos a los corruptos oficiales, que ni siquiera deberían tener un uniforme son una deshonra, porque ni siquiera pueden defender la primera de sus consignas, defender a la población.