El Mercurio es un metal líquido con características y propiedades fascinantes que con su llamativo color plateado brillante nos brinda un espectáculo visual de movimiento y color. Fue uno de los primeros y únicos metales conocidos por el hombre en la antigüedad, y aunque no está muy claro el proceso de su descubrimiento, se evidenciado su utilización desde tiempos remotos.
Muchos hallazgos demuestran que su uso se remonta a 1500 años A.C por la civilización egipcia, donde recibió su nombre de su homónimo dios romano “Mercurio”, que representaba a un veloz mensajero de los dioses. También guarda cierta relación con el veloz planeta que circunda el sol y que lleva el mismo nombre.
La etimología de este metal pesado proviene del término griego hydrargyros, una palabra compuesta que significa “plata-líquida" debido a su característica y notable forma física, su símbolo químico proviene de este juego de palabras “Hg”.
Este singular compuesto metálico ocupa el bloque D de la tabla periódica y posee el número atómico 80, su peso atómico es 200,61 y su densidad 13,6. Y es poseedor de peculiares características, es el único metal que en condiciones ambientales normales de temperatura y presión mantiene su estado líquido. Se solidifica a 39 °C bajo cero y hierve a 357 °C.
El origen natural del mercurio se encuentra en las formaciones de rocas volcánicas principalmente en forma de un mineral de color rojo brillante llamado “cinabrio”, el cual es un tipo de mineral de sulfuro mercúrico presente en muchos tipos de formaciones rocosas volcánicas. Muchos creen que producto de las elevadas temperaturas y enormes presiones presentes en los fenómenos volcánicos dan pie a la unión de los vapores de azufre y de mercurio, originando este mineral.
Este mineral fue utilizado en la creación de pinturas que tienen 7000 años de antigüedad encontradas en las cuevas Çatalhöyük de Turquía, así mismo, se encontraron pinturas de este tipo en la cultura de “Yangshao” en China. Este precioso mineral de color rojo fue encontrado también en criptas antiguas de hace 5000 años pertenecientes a la cultura Huancavelica en los Andes peruanos.
Los antiguos romanos utilizaban este elemento para mezclarlos con otros metales como el oro, y así obtener “Amalgamas” que era el principal método de purificación del metal precioso, y que era muy preciado para la época. Este proceso consistía en cubrir objetos con esta amalgama de oro y mercurio, sometiéndose luego a altas temperaturas donde el mercurio se evapora, quedando el oro en su forma más pura.
Este procedimiento sigue vigente el día de hoy y lamentablemente es utilizado por las empresas de minería ilegales en varias partes del planeta, produciendo un daño muy severo al ecosistema circundante.
Cuando el Hg hace contacto con el agua se convierte en un potente y sistemático veneno muy peligroso para cualquier organismo. Es conocido como “neurotóxico metilmercurio” capaz de atravesar las membranas de las células animales, ocasionando daños muy profundos y duraderos.
Para el ser humano es una sustancia muy letal, ya que si entra en nuestro organismo, así sea en dosis muy pequeñas, produce daños irreversibles en los nervios, hígado, pulmones, entre otros, ocasionando un desenlace fatal la mayoría de los casos.
El mercurio es también un contaminante mundial y es producido naturalmente por las emisiones volcánicas y otros procesos geológicos, esto representa solo la mitad del mercurio que llega al medio ambiente, la otra mitad en liberada por acción irresponsable del ser humano.
En 2010 se emitieron a la atmósfera alrededor de 1960 toneladas de mercurio, viajando rápidamente a través de las corrientes de aire por todo el planeta, llegando incluso a lugares tan remotos como el Ártico. El mercurio es absorbido en el proceso de la cadena alimenticia mediante la flora y la fauna, contaminando a los peces y mariscos, lo que ocasiona una “biomagnificacion,” afectando la salud humana y todo el ecosistema.
En 1954, ocurrió en Japón una contaminación de tal magnitud que afectó a una aldea entera, sus habitantes sufrían de una extraña enfermedad neurológica debilitante. Luego de los respectivos estudios llevados a cabo por las autoridades, se determinó que la misteriosa enfermedad era producto de un síndrome de intoxicación por mercurio que afectaba al sistema nervioso.
Este síndrome fue conocido como “enfermedad de Minamata”, en honor al nombre de la aldea. Las investigaciones posteriores determinaron que una neurotoxina estaba presente en los peces que consumía la población de la aldea, y provenía de los desechos producidos por una empresa química de la zona, y que era vertidos en la bahía de pescadores.
Así mismo, las minas artesanales de oro son responsables de una gran cantidad de las emanaciones de Hg al ambiente, convirtiéndolas en las peores contaminantes de mercurio en el mundo. Diferentes instituciones ambientalistas estiman que el 80% del Mercurio liberado a la atmósfera proviene de la quema de combustibles fósiles como el carbón y operaciones mineras. Un 15% de las emanaciones las producen los fertilizantes y pesticidas que van directamente al suelo, así como también los desechos sólidos que utilizan mercurio en su fabricación, como baterías, interruptores eléctricos y termómetros desechados, bombillas fluorescentes etc. El 5% restante es producido por los desechos industriales lanzados directamente a las aguas.
“La Organización Mundial de la Salud ha clasificado al mercurio como uno de los diez principales productos químicos de mayor preocupación para la salud pública, junto con el plomo, el arsénico y la contaminación del aire.”
Debido a esto, en 2013 surgió una iniciativa de parte de 128 países para eliminar lo más pronto posible las emisiones de mercurio al ambiente. Fue suscrito el “Convenio de Minamata” que busca reducir drásticamente la polución por mercurio, prohibiendo su uso en determinados sectores y controlando la liberación al ambiente.
En el año 2014 se creó un instrumento jurídico vinculante para eliminar las emisiones de Hg, fijando las pautas necesarias para la implementación de mecanismos efectivos, como el “Convenio de Minamata”, el cual fue ratificado por la mayoría de los países.
El reto más difícil de las negociaciones es la eliminación del vínculo que tiene el mercurio con la producción de oro clandestino. Existen muchos interés y dinero de por medio en esta industria, y además, la lujuria por el oro en el ser humano está firmemente arraigada.
En la actualidad el uso del mercurio se ve reflejado en diferentes campos: como la medicina, el estudio atmosférico, la química y la ingeniería. Abriendo una serie de posibilidades y mundos ocultos, que han logrado cambiar la forma como vemos al mundo de la ciencia. Pero detrás de esta evolución científica hemos dejado una huella tóxica que ha hecho mucho daño en el transcurso de la historia.
Es hora de poner límites a la utilización del mercurio, o por lo menos, controlar de manera eficiente este fascinante pero letal regalo de la naturaleza.
- http://www.bbc.com/mundo/noticias-40854958?ocid=socialflow_twitter
- http://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/12/131207_mercurio_contaminacion_peligros_oro_az_finde
- http://lasmilrespuestas.blogspot.com/2013/04/mercurio-metal.html
- http://www.vix.com/es/btg/curiosidades/5166/caracteristicas-del-mercurio
- https://www.thegef.org/news/5-cosas-que-no-sabias-sobre-el-mercurio