No te aferres a motivaciones externas porque son fluctuantes. Busca la chispa adentro, y no es ser egocéntrico, es conocerse y saber trabajar con nuestros alcances y limitaciones. Lo que eres, lo que crees y lo que deseas ser son el engranaje del motor de la vida. Del cielo viene la energía pero dependerá de que esas piezas estén bien conexas para que todo fluya.